ESTADOS UNIDOS PIDIÓ TERMINAR CON EL COMITÉ DE LA ONU DONDE ARGENTINA RECLAMA LA SOBERANÍA DE MALVINAS

ESTADOS UNIDOS PIDIÓ TERMINAR CON EL COMITÉ DE LA ONU DONDE ARGENTINA RECLAMA LA SOBERANÍA DE MALVINAS

20 octubre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

La administración de Donald Trump cuestionó la continuidad del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y pidió poner fin a su mandato por considerar que perdió su objetivo original. El planteo genera un contrapunto con la política exterior de Javier Milei, que sostiene su reclamo sobre las islas en ese ámbito internacional. Por ahora, no se aprobó la disolución del organismo.

Estados Unidos pidió poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), uno de los organismos internacionales en los que la Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. La posición fue expresada el 15 de octubre por la representante estadounidense Tammy Bruce durante una sesión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General, dedicada a asuntos políticos especiales y cuestiones de descolonización.

Según la documentación oficial de Naciones Unidas, Bruce sostuvo que el comité dejó de cumplir su propósito original y cuestionó que continúe examinando los mismos asuntos año tras año, pese a que más de 80 antiguas colonias se incorporaron a la organización como Estados independientes. También consideró que algunas de sus actividades y los viajes vinculados con sus reuniones representan un gasto innecesario de recursos.

El planteo no estuvo dirigido específicamente contra la Argentina ni mencionó de manera expresa a las Malvinas. Sin embargo, tiene implicancias para la diplomacia nacional porque el C-24 analiza anualmente la situación del archipiélago y respalda el llamado a que Buenos Aires y Londres retomen las negociaciones para resolver la disputa de soberanía.

La iniciativa estadounidense no significa que el comité haya sido disuelto. Para que deje de funcionar es necesaria una decisión de la Asamblea General de la ONU. Hasta el momento, el planteo de Washington se expresó como un pedido de finalización de su mandato, sin que se haya aprobado una resolución que elimine el organismo.

La posición de Estados Unidos abre además una diferencia con el Gobierno de Milei, que mantiene una estrecha relación política con Donald Trump. De acuerdo con las informaciones publicadas por medios argentinos, la Casa Rosada evaluaba cómo responder al planteo, mientras que reportes posteriores señalaron que la Argentina buscaría tomar distancia de la postura estadounidense. La posición definitiva debe distinguirse de las declaraciones y evaluaciones difundidas hasta ahora.

El C-24 fue creado en 1961 para supervisar la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Está integrado por 29 Estados miembros y examina la situación de 17 territorios no autónomos que aún no alcanzaron un régimen de autogobierno reconocido por Naciones Unidas. Entre ellos se encuentran las Islas Malvinas, administradas por el Reino Unido.

La importancia del organismo para la Argentina se remonta a 1964, cuando comenzó a examinar la cuestión de las islas. Un año después, la Asamblea General aprobó la resolución 2065, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e instó a ambos países a negociar una solución pacífica. Desde entonces, el comité emite resoluciones sobre el caso y solicita que se reanuden las conversaciones.

La posición argentina sostiene que la disputa debe resolverse mediante negociaciones bilaterales y rechaza que la cuestión se reduzca al principio de autodeterminación de los habitantes de las islas, argumento utilizado por el Reino Unido. Londres, por su parte, sostiene que los isleños tienen derecho a decidir su futuro político y reivindica su voluntad de permanecer bajo soberanía británica, expresada en el referéndum de 2013.

El Gobierno argentino utiliza el C-24 como uno de los espacios multilaterales para reiterar su reclamo. En junio de 2026, el canciller Pablo Quirno participó de la sesión dedicada a las Malvinas, donde cuestionó la militarización británica y la explotación unilateral de los recursos naturales en el archipiélago. También reclamó que ambos países vuelvan a dialogar sobre la soberanía.

La controversia se produce en un momento de tensión entre Buenos Aires y Londres por la actividad petrolera en las islas, en particular por el proyecto Sea Lion. La administración argentina impulsa medidas diplomáticas y legales para cuestionar la explotación de hidrocarburos en un territorio cuya soberanía reclama, mientras que el Reino Unido defiende las actividades autorizadas por sus autoridades en el archipiélago.

En ese contexto, la iniciativa estadounidense adquiere relevancia política para la Argentina, aunque no implica por sí misma un cambio en el estatus de las islas ni una modificación de las resoluciones internacionales que reconocen la existencia de la disputa. El pedido de Washington responde a una crítica más amplia de la administración Trump al funcionamiento de organismos multilaterales y al uso de los recursos de Naciones Unidas.

La eventual desaparición del comité no resolvería la disputa de soberanía, pero modificaría uno de los ámbitos institucionales en los que la Argentina obtiene respaldo para reclamar la reanudación de las negociaciones. Por eso, el planteo estadounidense representa un desafío diplomático para el Gobierno de Milei, que deberá conciliar su alineamiento con Washington con la continuidad de una reivindicación que considera una causa nacional.

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