ESPEJITOS DE COLORES, FMI, 5 SIGLOS IGUAL
12 marzo, 2025El aspecto principal del relato de Milei respecto a su teórico éxito económico en el presente de la Argentina, se basa en un hipotético acomodamiento de la Macroeconomía ya que una vez resuelto este tema las personas finalmente vivirían mejor.
El presidente habitualmente sostiene que la Macro vuela y esto significa un éxito total. Denomina al suyo como el mejor gobierno de la historia que lo hará ganador del premio nobel de Economía, y que lo ubica como el segundo líder más importante del mundo después de Donald Trump.
Dándole la derecha al gobierno y en un contexto de una Macroeconomía volando, el ministro de Economía Luis Caputo intenta explicar los motivos de la urgencia para provocar una nueva deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No logra convencer más que a los medios cómplices que no preguntan nada de lo que un periodista está obligado a preguntar. Caputo dice que “dada la urgencia no es posible enviar el proyecto de acuerdo con el FMI al Congreso porque los debates llevarían mucho tiempo”. Insólito, ésa es la exclusiva función del Parlamento.
¿Cuál es la verdadera urgencia del desembolso de dólares del FMI si la macro está de maravillas? La verdad está en la historia del gobierno de Fernando de la Rúa. Blindaje y megacanje.
En este afán de pisar el dólar para favorecer a los millonarios que especulan, Milei y Caputo siguen despilfarrando dólares del Banco Central y lo mismo harán con los que entrarán del Fondo. Ya quemaron 21 mil millones.
El gobierno nacional utiliza entre 100 y 200 millones de dólares por día para mantener un dólar planchado que haga creer al común de la gente la fantasía de estabilidad económica. También sirve para engrosar la bicicleta financiera y da tiempo a los especuladores del mundo que ingresaron al Carry Trade a que puedan recuperar sus dólares, concretar sus ganancias extraordinarias en moneda dura y después llevárselos a economías seguras o directamente a paraísos fiscales.
Por dar un ejemplo antes de ayer usaron 200 millones de dólares para contener el paralelo. Pero plata para reconstruir a Bahía Blanca no hay. Solo enviaron 10 millones cuando según el intendente de la ciudad del sur de la Provincia de Buenos Aires para la reconstrucción serán necesarios 400 millones. Sacando cuentas a vuelo de pájaro se pueda advertir que, en solo dos días de no intervención en el mercado de capitales para mantener un ficticio dólar bajo, se arreglaría la tragedia de Bahía Blanca. Solamente en 48 horas. Pero para eso no hay plata.
Los medios condescendientes con Milei argumentan que la nueva deuda está ligada a la decisión proteccionistas de Trump. Extraño. El gobierno busca todos los días excusas nuevas para justificar lo injustificable. En realidad, el sistema imperante se readapta para sobrevivir y seguir vigente ante la impávida posición de un sector importante de la ciudadanía, en teoría hiperinformada pero despojada de todo análisis serio.
No comprar espejitos de colores es un acto de soberanía y de rebeldía. Comprar paquetes cerrado en el ámbito de la información es tan perjudicial para la misma población como que el Congreso nacional levante la mano para votan un DNU, sin siquiera saber monto y ninguna de las condiciones e imposiciones del FMI.
La época de los espejitos de colores fue hace más de 500 años. Ya no más cinco siglos igual, ya no más.




