EN CAMPAÑA ELECTORAL HAY QUE HABLAR DE POLÍTICA

EN CAMPAÑA ELECTORAL HAY QUE HABLAR DE POLÍTICA

2 junio, 2023 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

Por estas horas parecen ir definiéndose las candidaturas, algunas alianzas y sobre todo, si habrá o no PASO en los principales frentes electorales de cara a las elecciones presidenciales de este año.

Los medios de comunicación adecuarán casi todo, por no decir todo a los tiempos y al microclima de las campañas electorales.

Salvo la militancia y algún sector de la población sobreinformado o la propia dirigencia, la población en general, no se lleva demasiado bien con estos momentos. Termina resultándole tedioso y suma más aspectos negativos que positivos a la propia política.

Sin embargo, una campaña electoral es solo una parte de la política. Sí es la más visible y la que puede definir los años venideros. Pero la política no debe reducirse únicamente a ese momento. Como tampoco la política es potestad de las y los políticos.

Específicamente, la campaña electoral que se está comenzando a transitar se presenta como un parteaguas en la historia de la Argentina, (o se sale por arriba, o nuestro país se afianza en una posición colonial) “Patria sí, colonia no”, se coreaba en la plaza del 25 de mayo pasado.

Las campañas electorales son momentos extraordinarios para que la población se involucre, sea parte.

Parece una burda redundancia señalar que en campaña política debe hablarse de política, pero es necesario recordarlo. ¿Por qué? Porque en muchas ocasiones sucede que con tal de no perder votos o ganar alguno que otro, los temas de la verdadera agenda quedan de lado.

Los tiempos de las campañas electorales no deben actuar como si fuesen el árbol que no deja ver el bosque. Todo lo contrario. Hay que esquivar el árbol para ver el bosque.

A diario surge el drama del precio de los alimentos. ¿Se puede hacer campaña electoral sin hablar del precio de los alimentos? Argentina es un país que produce sustancias alimenticias para 500 millones de personas y según datos del Indec el 39,2 porciento de la población está por debajo de la línea de pobreza. Y en los menores de 14 años, este número escala a 54,2. Ahora bien, si hablamos solamente de pobreza parece que el problema fuera de los pobres.

Para que haya tamaña cantidad de compatriotas que se encuentren en esa situación, es porque en la otra punta de la vara hay un sector reducido que  concentra riquezas para ellas, ellos y sus futuras 20 generaciones.

El último Informe sobre la Desigualdad Mundial de 2022, indica que en 2021, solo un 10 porciento de la población argentina concentró el 58% de la riqueza total de los hogares. De las 16 familias más ricas del país, 12 tienen empresas en paraísos fiscales. Entre 2015 y 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri, se fugaron más de 86 mil millones de dólares. La cifra equivale a dos veces la deuda externa que argentina adquirió en 2018 con el Fondo Monetario Internacional. Para hablar del precio de los alimentos, de cómo resolver la desigualdad y la concentración económica;  primero hay que ponerlo en discusión, y explicar cómo el Estado se va a empoderar para actuar en su rol de regulador entre los que más concentran y los no que tienen nada o casi nada. Se debe dar de cara a la sociedad, convocándola a ser parte de la solución.

Si no se abordan los temas de fondo en una campaña electoral ¿Cuándo se van a abordar?

Recordemos lo que sucedió en las elecciones presidenciales del 2019. El macrismo achicó en más de 8 puntos la diferencia entre las primarias y las elecciones generales. Probablemente- como dijo hace unos días atrás la vicepresidenta- haya sido por un cambio en la estrategia de la campaña. Está a la vista como en aquel momento se planchó el debate respecto a los modelos de país que estaban en juego.  Salvando las notables distancias que existen entre Juntos por el Cambio y el actual gobierno Frente de Todos, desde antes de asumir el presidente Alberto Fernández creyó que poniendo en el freezer la investigación de la deuda con el FMI y luego diciendo públicamente que el dólar a 60 pesos estaba bien, lo iban a dejar gobernar en paz y que la sociedad iba a tomarlo como un gesto de confraternidad antigrieta y de madurez política.

No alcanza con plantear los problema, también deben plantearse las soluciones, para no ser simples comentaristas de la realidad.

Los temas de la campaña electoral deben estar relacionados con las reformas estructurales que la Argentina necesita. Además es necesario advertir cuales serían las alianzas estratégicas internacionales. ¿BRICS o relaciones carnales? ¿Habrá reforma tributaria progresiva, donde el que más gane más pague? ¿Cómo será el plan estratégico respecto a los recursos naturales? ¿Exportación de materia prima o valor agregado y generación de empleo? Solo son algunos ejemplos.

Ser inteligentes en campaña electoral debe ir más allá de tratar de sumar a tal o cuál dirigente que pueda aportar 10 votos más y sacarle 10 votos al adversario, o enemigo- como más les guste.

Perón dialogaba de las cuestiones políticas de fondo con su pueblo y sin intermediarios. Lo mismo sucede con CFK. Las veces en la historia de nuestro país que las clases populares vivieron mejor, se fueron de vacaciones, hubo planes de vivienda para las y los trabajadores, había ascenso social y reparto equitativo entre el trabajo y la patronal fueron en estos gobiernos.

Para terminar. En esos procesos políticos el Estado estuvo predispuesto a enfrentar a los enemigos del pueblo, y a ocupar el indelegable rol de árbitro que debe existir entre el Capital y el trabajo.

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