EL GOBIERNO SOLICITÓ LA APLICACIÓN DEL ACUERDO COMERCIAL ENTRE MERCOSUR Y LA UNIÓN EUROPEA
27 febrero, 2026Tras la ratificación legislativa en Argentina, la Casa Rosada formalizó la petición para que el tratado entre el bloque sudamericano y la Unión Europea comience a aplicarse, en un paso clave hacia la implementación de uno de los acuerdos comerciales más importantes de las últimas décadas.
El Gobierno nacional oficializó este viernes la solicitud de inicio de la aplicación del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, tras la reciente ratificación en el Congreso argentino de la ley que aprobó el tratado. La determinación fue anunciada por el canciller Pablo Quirno, y formaliza la voluntad del Ejecutivo de avanzar con el despliegue del acuerdo luego de que la Argentina completara los pasos legales internos necesarios para su puesta en marcha.
La solicitud del Gobierno se produce después de que el Senado de la Nación otorgara sanción definitiva al acuerdo comercial con 69 votos a favor y 3 en contra, completando así el trámite parlamentario que había comenzado en la Cámara de Diputados. Además de Argentina, Uruguay también ratificó el tratado en su Parlamento, convirtiéndose en los primeros países del Mercosur en aprobarlo formalmente.
¿QUÉ SIGNIFICA LA SOLICITUD?
Con la firma del Presidente y la comunicación formal de la ratificación legislativa, el Gobierno pidió que se notifique oficialmente a las autoridades correspondientes —incluyendo la presidencia pro tempore del Mercosur y la Secretaría General del Consejo Europeo— que Argentina ya cumplió con todos los requisitos jurídicos internos para la aplicación del tratado. Esta acción es un paso preparatorio para que el acuerdo pueda comenzar a regir, aunque su entrada en vigor total todavía depende de otros factores internacionales.
En paralelo, la Comisión Europea anunció que comenzará a aplicar de manera provisional partes del acuerdo, en especial las vinculadas al comercio de bienes y servicios tras la ratificación por parte de Argentina y Uruguay. Esta aplicación parcial es posible gracias a una cláusula del tratado que permite su puesta en marcha provisional sin la aprobación completa de todos los Estados miembros de la UE o del Parlamento Europeo, aunque este último ya remitió el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE para dirimir cuestiones de compatibilidad legal.
¿POR QUÉ ES RELEVANTE?
El acuerdo Mercosur-UE es uno de los pactos comerciales más importantes a nivel global tras décadas de negociaciones (más de 25 años), y está diseñado para crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, integrando mercados que representan más de 700 millones de consumidores y aproximadamente un 30 % del Producto Interno Bruto mundial.
En términos prácticos, una vez en vigor, el acuerdo contempla la eliminación gradual de aranceles sobre una gran parte del comercio bilateral, lo que podría facilitar el ingreso de productos argentinos y sudamericanos al mercado europeo y potenciar exportaciones de bienes agroindustriales, minerales y manufacturados. Paralelamente, los países europeos verían reducidos los costos para exportar maquinaria, productos químicos y tecnológicos al Mercosur.
CRÍTICAS Y DESAFÍOS
A pesar de la celebración oficial por la ratificación y el impulso para la puesta en marcha, el tratado sigue enfrentando resistencia en algunos sectores. En Europa, asociaciones agrícolas han expresado preocupación por la competencia que podrían enfrentar del campo sudamericano, y varios gobiernos, especialmente el de Francia, solicitaron postergar la firma y el inicio de la aplicación hasta garantizar mayores protecciones para sus productores.
Además, la aplicación provisional, aunque políticamente significativa, no equivale a la entrada en vigor plena del acuerdo, que aún requiere la aprobación formal de todos los Estados miembros de la UE y del Parlamento Europeo. El dictamen o sentencia que pueda emitir el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la compatibilidad legal del pacto será clave para definir su futuro.
¿QUÉ SIGUE?
Con la solicitud formal de Argentina para activar el tratado a nivel internacional, el foco ahora se traslada a los pasos que siguen en Europa y en los demás países del Mercosur. Brasil y Paraguay todavía tienen pendiente la ratificación interna del acuerdo, y su adhesión será esencial para una implementación más amplia. Mientras tanto, el escenario abre una nueva etapa en las relaciones comerciales entre Sudamérica y Europa, con potenciales efectos económicos, productivos y geopolíticos para ambas regiones.




