EL GOBIERNO REFORMÓ LA LEY DE INTELIGENCIA NACIONAL Y REDEFINE EL SISTEMA DE INTELIGENCIA
2 enero, 2026Mediante un DNU publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo nacional modificó la Ley 25.520 y reorganizó la estructura del Sistema de Inteligencia Nacional, ampliando facultades a la SIDE, creando nuevas agencias y redefiniendo roles estratégicos en el contexto de nuevas amenazas.
El Gobierno nacional oficializó este viernes una amplia reforma de la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520, impulsada a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 941/2025, con cambios sustanciales en la organización, funciones y conducción del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN). La normativa fue publicada en el Boletín Oficial y busca modernizar el aparato de inteligencia ante desafíos tecnológicos, criminales y geopolíticos contemporáneos.
En el centro de la reforma se encuentra la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que pasa a ocupar un rol centralizado en la conducción estratégica del sistema, con autoridad para aprobar y supervisar presupuestos, incluidos los gastos reservados, y solicitar información a organismos estatales. Según el Ejecutivo, esta reorganización elimina superposiciones normativas y fortalece los mecanismos de control interno.
Uno de los cambios más visibles es la creación de nuevas dependencias y la redefinición de otras. La antigua Agencia de Seguridad Nacional fue transformada en la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), enfocada en anticipar y neutralizar amenazas como espionaje, sabotaje e injerencia extranjera. Asimismo, la Agencia Federal de Ciberseguridad se convirtió en la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC), con tareas específicas en el ciberespacio.
La reforma también establece el Centro Nacional de Ciberseguridad como autoridad principal en materia digital, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, y crea la Comunidad de Inteligencia Nacional y la Comunidad Informativa Nacional para mejorar la coordinación interinstitucional y el intercambio de información entre los distintos sectores del Estado.
En paralelo, se eliminó la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, cuyos roles serán asumidos por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Este cambio responde a la intención de reducir redundancias y consolidar funciones dentro de una estructura más coherente.
Otro aspecto relevante es que la reforma incluye facultades operativas ampliadas para la SIDE y otros organismos, como la posibilidad de que su personal aprehenda personas en determinadas circunstancias, siempre con aviso inmediato a las fuerzas de seguridad competentes o con orden judicial.
El Gobierno defendió la medida afirmando que los cambios están “alineados con los más altos estándares democráticos y republicanos”, y que buscan superar prácticas del pasado ligadas a la discrecionalidad, opacidad y uso indebido de recursos estatales en inteligencia interna.
La reforma fue dispuesta sin trámite legislativo ordinario, generando críticas de diversos sectores por su implementación mediante DNU durante el receso parlamentario, aunque desde el Ejecutivo se aseguró que el proyecto será remitido para su evaluación a la Comisión Bicameral de Inteligencia en los próximos días.
Con estas modificaciones, el Gobierno apuesta a un sistema de inteligencia más integrado, especializado y adaptado a los desafíos del siglo XXI, con un rol más definido para la SIDE y una estructura organizativa renovada.




