EL GOBIERNO ELIMINÓ EL MINISTERIO DEL INTERIOR Y CONCENTRÓ SUS FUNCIONES EN LA JEFATURA DE GABINETE DE DIEGO SANTILLI
3 julio, 2026El Gobierno nacional oficializó una nueva reestructuración del Estado y dispuso la eliminación del Ministerio del Interior, una de las carteras históricas del Poder Ejecutivo. A partir de un Decreto de Necesidad y Urgencia publicado en el Boletín Oficial, todas sus funciones pasarán a depender de la Jefatura de Gabinete que conduce Diego Santilli. La medida profundiza el proceso de reducción del organigrama estatal impulsado por Javier Milei y fortalece el poder político del nuevo jefe de Gabinete, quien concentrará la relación con las provincias, el Congreso y áreas estratégicas de la administración nacional.
El Gobierno de Javier Milei avanzó con una de las modificaciones institucionales más importantes desde el inicio de su gestión al oficializar la eliminación del Ministerio del Interior y transferir todas sus competencias a la Jefatura de Gabinete de Ministros.
La decisión quedó plasmada en el Decreto de Necesidad y Urgencia 571/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, donde el Poder Ejecutivo argumentó que los cambios responden a «razones de gestión» y forman parte del proceso de reorganización administrativa que impulsa la Casa Rosada.
Con esta medida, Diego Santilli se convierte en el funcionario con mayor concentración de atribuciones dentro del Gabinete después del presidente Javier Milei.
Santilli amplía su poder dentro del Gobierno
La modificación llega apenas unos días después de la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, en reemplazo de Manuel Adorni, quien dejó el cargo en medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Hasta ahora Santilli se desempeñaba como ministro del Interior. Con la desaparición formal de esa cartera, no sólo conserva las responsabilidades que ya ejercía, sino que las incorpora plenamente a la Jefatura de Gabinete, concentrando en una sola estructura buena parte del funcionamiento político del Gobierno nacional.
De esta manera, el ministro coordinador pasará a ser el principal interlocutor del Poder Ejecutivo con los gobernadores, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios, además de coordinar las relaciones institucionales con el Congreso y supervisar distintas políticas federales.
Qué funciones absorbe la Jefatura de Gabinete
La eliminación del Ministerio del Interior implica que numerosas áreas pasarán directamente a depender de la Jefatura de Gabinete.
Entre ellas se encuentran:
- La relación política con las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
- La coordinación con municipios.
- Los asuntos interjurisdiccionales.
- El régimen electoral nacional.
- Los partidos políticos.
- Las políticas de descentralización y federalización del Estado.
- La supervisión del Registro Nacional de las Personas (RENAPER).
- La coordinación de políticas para zonas de frontera.
- Diversos programas vinculados al desarrollo regional, ambiente, turismo, deporte, ciencia y tecnología y comunidades indígenas.
En los hechos, Santilli concentrará prácticamente toda la articulación política del Gobierno nacional con el resto del Estado argentino.
Dos nuevas vicejefaturas
Como parte del nuevo esquema organizativo, el decreto también creó dos vicejefaturas que asistirán al jefe de Gabinete.
Por un lado funcionará una Vicejefatura de Gabinete, mientras que la otra será la Vicejefatura de Gabinete del Interior, ambas con rango equivalente al de secretario de Estado y con posibilidad de recibir facultades delegadas por Santilli.
El objetivo oficial es distribuir la carga administrativa derivada de la absorción del antiguo Ministerio del Interior sin modificar la estructura ministerial reducida que impulsa el Gobierno.
Un nuevo rediseño del Estado
La desaparición del Ministerio del Interior no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe dentro del proceso de reforma administrativa que Javier Milei impulsa desde el comienzo de su mandato.
Durante el último año el Ejecutivo eliminó organismos, fusionó dependencias, redujo estructuras administrativas y disminuyó la cantidad de ministerios como parte de su política de ajuste del gasto público y simplificación del Estado.
La reorganización también se aceleró tras la reciente crisis política provocada por la salida de Manuel Adorni, que obligó a redefinir el funcionamiento interno de la Casa Rosada y dio lugar al desembarco de Diego Santilli como principal coordinador político del Gobierno.
La histórica importancia del Ministerio del Interior
El Ministerio del Interior fue, durante décadas, una de las carteras con mayor peso institucional dentro del Poder Ejecutivo argentino.
Tradicionalmente estuvo encargado de coordinar la relación con las provincias, organizar los procesos electorales, administrar los asuntos políticos internos y servir de puente entre el Gobierno nacional y los gobernadores.
Por esa dependencia pasaron figuras centrales de distintos gobiernos democráticos y, en numerosos casos, sus titulares terminaron ocupando lugares de máxima relevancia política dentro de cada administración.
Con la reforma oficializada este viernes, esa estructura deja de existir como ministerio independiente y pasa a integrarse plenamente dentro de la Jefatura de Gabinete.
Un cambio que fortalece la figura de Santilli
La decisión también consolida el lugar que ocupa Diego Santilli dentro del esquema de poder libertario.
Proveniente del PRO y con una extensa trayectoria en la gestión pública, el actual jefe de Gabinete quedó al frente de la coordinación política del Gobierno en un momento de fuerte reconfiguración interna tras la salida de Adorni y la llegada de nuevas autoridades a distintas áreas del Ejecutivo.
La eliminación del Ministerio del Interior no sólo reduce un ministerio del organigrama nacional: también convierte a la Jefatura de Gabinete en el verdadero centro operativo de la administración libertaria, otorgándole a Diego Santilli un nivel de influencia política que pocos funcionarios concentraron en los últimos años.




