EL CÍRCULO VICIOSO DEL AJUSTE

EL CÍRCULO VICIOSO DEL AJUSTE

4 julio, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

El planteo habitual que imponen muchos economistas es el de pensar la economía como una ciencia exacta y no como una ciencia política y social. No todos por supuesto. Es una práctica conocida en las escuelas de la economía liberal – ortodoxa en nuestro país.

El lenguaje que usó el ministro de Economía Luis Caputo el viernes pasado en conferencia de prensa, junto al presidente del Banco Central Santiago Bausili, fue extremadamente técnico y dista demasiado de la realidad económica que se vive día a día en los barrios. Inclusive, el asesor de Milei Fausto Spotorno reconoció públicamente que “si los economistas no entendemos los conceptos económicos del ministro, es porque falló la comunicación en la conferencia”. Conferencia de prensa que desencadenó la corrida cambiaria que todavía nos atraviesa. A pesar de esto, hay algo de la historia que sí es conocida en nuestro país debido a experiencias anteriores. Cuando un modelo de país se basa en las ideas del ajuste, los resultados son conocidos. Las cosas terminan mal.

Es falso el concepto de que cuando el Estado ajusta el círculo virtuoso de la economía es reemplazado por el sector privado. El sector productivo necesita del rol impulsor del Estado para activar la rueda y así crear puestos de trabajo de calidad, como le gusta decir a los liberales.

El ajuste implementado por Milei ha provocado una sequía de dinero circulante en toda la actividad de la economía. El famoso “no hay plata”.

El ejemplo más palpable es el freno de la obra pública. El caso sirve para mostrar el efecto multiplicador negativo del ajuste. Se transforma en un círculo vicioso. Es decir, el ajuste provoca poca plata en la calle, por consecuencia cae el consumo, esto hace que bajen las ventas y por consiguientes cae la producción de manufacturas. En ese momento las empresas empiezan a despedir empleados y hasta cerrar sus puertas, entonces aumenta la desocupación. Los sindicatos se ven obligados a negociar salarios a la baja debido a un mercado laboras reducido con desocupados que se ven necesitados de ingresar a dicho círculo laboral y aceptan salarios y condiciones de hambre. Esto trae una menor recaudación impositiva por parte del Estado, y como no cierran los números se ven obligados a realizar un nuevo ajuste fiscal y una devaluación del tipo de cambio. La rueda empieza a girar, pero en sentido contrario.

Como decíamos en la columna del martes pasado, no es que el gobierno de Milei y Caputo no saben esto. Lo saben más que nadie. El proyecto es endeudar, empobrecer, matar a la industria para extraer productos primarios y recursos naturales. Primarizar la economía.

Para terminar se me ocurre pensar en los dichos que alguna vez expresó el pensador y escritor argentino Raúl Scalabrini Ortiz en su libro Bases para la Reconstrucción Nacional, de 1965. Sostenía: “Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros”. 

Los economistas liberales hablan difícil para que no se entienda. Pero la realidad se termina imponiendo. Los bolsillos… entienden más que muchas cabezas.

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