EL BOSQUE QUE TAPA EL ÁRBOL

EL BOSQUE QUE TAPA EL ÁRBOL

20 noviembre, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

El ChatGPT, al momento de sacar sus conclusiones ya había pasado previamente por el tamiz de lo que es bueno o malo según los intereses de las clases dominantes (aunque puede haber excepciones). Ya la construcción de sentido estaba hecha al estilo de la aguja hipodérmica.  El Dios Google incluye la opinión del poder económico, de hecho, la transmite. Las distintas sociedades del mundo vienen transitando procesos de desintegración de valores que parecían ser aceptados como lo que estaba bien (solidaridad, derechos humanos, igualdad, libertad) En ese contexto resurgen valores socialmente no aceptados como buenos y son transformados con nuevas denominaciones. La mentira es la posverdad, la libertad es destruir al que está al lado, el individualista es un emprendedor y el Estado ya no es el equiparador de desigualdades y se transformó en un potencial desaparecido.

El navegador es un aparente mundo a descubrir. Ofrece innumerables posibilidades de estar a un solo clic de entrar al bosque que cada uno desee, y recorrerlo; aunque sea de manera virtual. La imagen de la pantalla es un gran bosque. Aunque a su vez, esa propia imagen puede ocupar el lugar del árbol que lo tape…

Quién lo explica con mucha claridad es el escritor y docente universitario Martín Kohan, sostiene: “Hoy se produce desconocimiento.  Se presentan cosas como si no se hubiesen contado cuando sí se han contado, o que no se han discutido cuando sí se han discutido. O que simplemente se han impuesto, cuando en verdad se han debatido y fundamentado. Significa dar a ignorar algo cuando antes se lo sabía. Aplastar a golpes de desconocimiento significa aplastar lo que a lo largo de los años hemos ido construyendo como memoria. Si este vaciamiento se instrumenta como una política de Estado como está ocurriendo de hecho, no es otra cosa que una amenaza concreta a la verdad y una amenaza concreta a la justicia”.

Es posible otro mundo más allá de la lógica del mercado. No es el único camino. No parece haber otra posibilidad para salir de la trampa que los procedimientos estratégicos que lo política aún tiene para brindar. Nada de repetir errores ni caminos inconducentes. Se trata de pensar con las herramientas artesanales, organizar, retomar el debate como herramienta sin imposiciones, trazar la estrategia, traducir al idioma digital y recién ahí comunicar. Es el comino que toca transitar nuevamente. Sí, otra vez. Aprendizaje, nada es para siempre. Toca nuevamente la reconstrucción. Resurge la necesidad de volver a contar todo lo que haga falta volverá contar. Se hace imprescindible, correr la maleza y mirar con atención. Que el bosque de la pantalla no te tape la realidad, que es la única verdad, aunque relativa.

Puede seguirnos y compartir nuestro contenido en las redes: