EL BOOMERANG DE LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL
31 julio, 2024El domingo pasado se publicó una encuesta realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), en las que fueron entrevistadas 1565 personas.
Entre otros datos se supo que un 56 por ciento de los consultados se manifestaron a favor de la flexibilización laboral. Sobre este dato vamos a profundizar ¿Por qué hay trabajadores que apoyan ideas que los perjudican en forma directa?
Desde los años 90 se viene insistiendo en que habrá más trabajo si se reducen las indemnizaciones o se facilitan los despidos. Quizás esa sea la causa principal de que un porcentaje tan alto de personas, en su enorme mayoría ocupadas, apoyen esos proyectos.
La insistencia nace desde el poder económico y después es replicada por los medios. También tiene presencia activa en las redes sociales.
En este contexto es importante agregar a título de información, que en los tiempos en que se promovió un modelo de flexibilización laboral, ya sea durante los gobiernos de Carlos Menem y el de Fernando De la Rúa, el desempleo creció.
La última encuesta del INDEC que se publicó en la etapa final del gobierno menemista dice que la desocupación se había ubicado en un 14,5 por ciento. Y en el caso de la gestión de la Alianza, el dato fue del 25 por ciento. Más allá del nombre del presidente queda claro que ambas gestiones fueron parte de un mismo proceso político-ideológico. Esos resultados fueron la conclusión de la flexibilización laboral.
La realidad demostró a lo largo de la historia reciente que, lo que mueve el trabajo es una economía en crecimiento, con mayor consumo. Esa realidad permite que una empresa tenga buenas utilidades y por consecuencias genere empleo y pague buenos salarios.
Entre el año 2003 y 2015 se impulsaron leyes a favor de los derechos de los trabajadores. Todo lo contrario a la flexibilización laboral.
El modelo que propusieron tanto Néstor como Cristina Kirchner tiene para ofrecer datos positivos en cuestiones de generación de empleo y salarios. El desempleo en 2015 quedó en 5,9 por ciento y el salario mínimo medido en dólares era de 609. El más alto de América Latina. Hoy significaría 885.000 pesos.
La semana pasada el presidente Milei fijó el Salario Mínimo Vital y Móvil por decreto en 254.000 pesos…
Es necesario recuperar la cordura y comenzar a mirar con perspectivas objetivas. Trabajo para nada sencillo. Quizás los datos maten a los relatos, pero el relato es tan potente y tiene tantas usinas que le hace dudar a las personas sobre su realidad. La generación de odio provoca ceguera colectiva y la ceguera anuncia un vivir peor. Es un hecho de la realidad ¿Hasta cuándo nuestra sociedad seguirá eligiendo ese camino? Esa pregunta no tiene respuesta. Lo que sí es verdad, es que la imagen del gobierno cae todos los días. Eso también lo dicen todas las encuestas. Quizás los tiempos económicos no vayan exclusivamente de la mano con los tiempos políticos, pero sin dudas la economía y el trabajo serán determinantes cuando llegue el momento de volver a elegir. De eso no hay dudas. Ojalá estén dadas las condiciones para elegir en libertad. La verdadera libertad. Así deberá ser.




