EL AUTOGOLPE DE MILEI
20 mayo, 2026El presidente Milei sostuvo la semana pasada en un streaming que su gobierno atravesó un contexto de importante desestabilización política y económica durante el último año.
“La política quiso romper el programa económico. El Congreso, los medios… jugaron en contra del programa y hubo un intento de golpe de Estado”. Así lo denunció en una entrevista brindada al canal de Neura.
La frase Golpe de Estado es muy cara en la historia del pueblo argentino. La batalla cultural que se propuso la ultraderecha en nuestro país tiene como eje central dar vuelta todos los conceptos que se creían instalados de manera definitiva.
El primer golpe de Estado de la historia democrática de la Argentina fue en 1930, y se llevó puesto al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. A partir de ese momento todos los golpes de Estado tuvieron presentes al sector liberal de las Fuerzas Armadas como mano de obra concreta. En realidad, los autores ideológicos y quienes financiaban la ruptura de la Democracia fueron siempre los principales empresarios locales. Es decir, la clase dominante. Trabajaban en tándem con los distintos gobiernos de los Estados Unidos.
En este contexto, es relevante asegurar que la Democracia en nuestro país está rota. La principal lidereza de la oposición y presidenta del partido político mayoritario, Cristina Fernández de Kirchner es presa política y está proscripta.
Resulta incongruente entender que Milei denuncie un golpe de Estado cuando la totalidad de las medidas de su gobierno van en línea con las necesidades del poder real.
De hecho, en los albores de su gobierno, el Presidente gritó a los cuatro vientos que él es un topo que llegó al Estado para destruirlo desde adentro. Podría entenderse entonces que sus propios dichos desnudan un autogolpe.
Regresando al concepto de batalla cultural, es necesario que la actualidad política y social sea pensada en su conjunto y no analizada noticia por noticia, de manera individual, como si fuesen compartimientos estancos. Las decisiones de los gobiernos tienen relación directa con las consecuencias. El padecimiento que sufre a diario el pueblo de a pie, es por el modelo económico del Gobierno nacional.
Cabe preguntarse entonces, si el Presidente tiene entre sus prioridades seguir en el cargo que le delegó la mayoría del Pueblo con su voto. También es importante agregar otra pregunta al análisis ¿El círculo rojo no le habrá picado el boleto, ya están buscándole reemplazo a todas luces, como lo han hecho históricamente?
Otro dato esencial es lo que el Presidente hace unas semanas vociferó en el AmCham Summit: «Si no nos acompañan, nos volvemos a casa». El mandatario aseguró entonces que, si su plan de reformas no cuenta con el respaldo necesario, no tiene problema en regresar al sector privado.
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