EL ARBOL EXISTE Y EL BOSQUE TAMBIÉN

EL ARBOL EXISTE Y EL BOSQUE TAMBIÉN

13 agosto, 2024 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

Durante estos días se escucharon en los medios de comunicación reflexiones bien intencionadas y otras mal intencionadas sobre las imágenes, las palabras y la denuncia de Fabiola Yañez contra Alberto Fernández por violencia de género. Los mal intencionados tratan de explicar el desfinanciamiento del gobierno de Milei en cuestiones de políticas de protección a las víctimas de violencia contra las mujeres, excusándose en el patético accionar del expresidente. En cambio, los bien intencionados reclaman justicia.

En estos tiempos se debe asumir que lo personal es político. Hay que creer en la víctima sin hipocresías.  En cambio, el gobierno usa el caso para tapar el mar de problemas que le provoca todos los días al pueblo con cada una de sus decisiones económicas y políticas. Lo hacen mediante los servi-trolls en las redes sociales y sus reproductores televisivos.

Reflexionar sobre el hecho y reclamar justicia es imperioso. Se debe llegar hasta las últimas consecuencias y debe ser abordado con perspectiva de género. Ahora bien ¿Este tema anula toda posibilidad de información, análisis, reflexión, opinión, de la realidad económica y social que sufre nuestro país en tiempo real?

¿El caso de violencia de Fernández contra la madre de su hijo tendrá la suficiente atención social como para silenciar el proyecto que tiene en carpeta Milei, Villarruel y la macrista Patricia Bullrich de soltar a los genocidas? Un video de sugestivo amorío en el despacho presidencial ¿es más grave que secuestrar, torturar, matar y robar bebés?

Es la Economía estúpido, dice el dicho. La realidad de la macroeconomía muestra en el mundo financiero que de no existir los Estados la corrida global de la semana pasada se hubiese llevado puesta a cuanto vestigio de nación quede en el planeta. De hecho, si no había “cepo” en nuestro país hoy estaríamos hablando de otra cosa. La ilusión que el presidente argentino engorda en cada uno de sus viajes proponiéndose como referente anarcocapitalista mundial, estos debacles financieros lo ponen patas para arriba.

¿Llegará Trump a ser presidente de EEUU y en consecuencia habrá dólares frescos para seguir fugando, endeudando, condicionando el futuro, y así tapar un nuevo sol con la mano?

Los números de la industria cayeron a niveles de la pandemia. La construcción está en el cuarto subsuelo por el parate de la obra pública. Ayer no comenzaron el segundo cuatrimestre en las universidades públicas por falta de propuesta de recomposición salarial a los docentes, que desde que está este gobierno perdieron un 50 por ciento de su salario. Los aceiteros están cumpliendo una semana consecutiva de paro.  La inflación en CABA dio un 5,1 por ciento en julio. El “CAMPO” no liquida. La desocupación llega a dos dígitos. Las PyMES destrozadas. Los servicios aumentaron de un plumazo entre cinco y siete veces su valor. ¿Seguimos? O la dejamos acá.

El viernes pasado se viralizó un video que me hizo acordar a un fragmento de una canción que dice “lo reprimido, cuando está cautivo te pide salir”. La imagen muestra a una decena de personas enfrentarse con efectivos de la Policía Federal en la Estación de Trenes de Constitución para defender a un joven que estaban intentando saltar el molinete. Unos siete policías estaban forcejeando con él para detenerlo. Otros pasajeros que estaban en el hall de la Estación reaccionaron con insultos a la policía hasta que lo soltaron. Varios de ellos incluso se enfrentaron a golpes con la Policía. Previamente, había sucedido una protesta del personal de seguridad que Trenes Argentinos había contratado para controlar los molinetes, la protesta se debió a la falta de pago de sus salarios.

¿Cuál fue la solución que encontró el gobierno nacional? Ayer aumentó el colectivo en AMBA un 37,5 por ciento…

Vayamos al inicio ¿El árbol existe?, Sí. Aparente o evidentemente existe. Mirémoslo (al árbol) con mucha atención para no volver a cometer errores. Pero cuidado, que ese árbol no nos vuelva a tapar el bosque. Hoy nos gobierna aquel bosque no mirado, y nos está metiendo bajo tierra. Aunque muchos todavía no lo perciban.

Puede seguirnos y compartir nuestro contenido en las redes: