DONALD TRUMP SE ATRIBUYÓ LA VICTORIA DE MILEI: “ESTABA PERDIENDO HASTA QUE LO APOYÉ”
9 diciembre, 2025El líder republicano aseguró que su respaldo fue decisivo para que la coalición de Javier Milei se impusiera en las elecciones; cargó contra los europeos y reivindicó su intervención directa en la política argentina.
En declaraciones recientes, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la victoria de la coalición La Libertad Avanza (LLA) en los comicios de octubre no hubiera sido posible sin su apoyo: “estaba perdiendo las elecciones hasta que yo lo apoyé”, sostuvo. Con esta frase, Trump se adjudicó el triunfo electoral de Milei y de su fuerza, al tiempo que reivindicó su rol como “salvador” de la contienda.
El exmandatario norteamericano aprovechó una entrevista para recalcar que respaldar a líderes como Milei, y también al primer ministro húngaro Viktor Orbán, confirma su voluntad de apoyar figuras que, según él, no comulgan con la mirada dominante en Europa. Para Trump, su apoyo fue un factor clave que revirtió el curso de una elección que, de otro modo, Milei habría perdido.
Durante el encuentro entre ambos dirigentes en la Casa Blanca, Trump había condicionado su respaldo: advirtió que la asistencia económica y política que Estados Unidos estaba dispuesto a brindar a la Argentina dependería del resultado electoral. “Si pierde, no seremos generosos con Argentina”, dijo entonces, vinculando de forma explícita el apoyo externo con el triunfo de Milei.
Tras el triunfo de LLA, la imagen de respaldo internacional cobró especial relieve. Desde su entorno, Milei había descrito el apoyo como “histórico” y había defendido que cualquier acompañamiento extranjero estaba destinado a mejorar la situación del país, sin condicionamientos ideológicos. Sin embargo, esta versión ahora choca con las declaraciones de Trump, quien dejó en claro que su ayuda, y su orgullo, estaban atados a un resultado favorable.
La reivindicación de Trump abre un intenso debate en la arena política local: sus palabras siembran dudas sobre el grado de autonomía real del proceso electoral argentino, la intervención extranjera en decisiones nacionales, y la dependencia de apoyos externos para consolidar victorias políticas. Además, reavivan críticas de quienes advierten sobre el riesgo de subordinar la soberanía a las agendas internacionales de potencias extranjeras.




