DIPUTADOS IMPULSAN DECLARAR LA NEUTRALIDAD DE ARGENTINA EN LA GUERRA CONTRA IRÁN Y CRECE LA TENSIÓN CON EL GOBIERNO

DIPUTADOS IMPULSAN DECLARAR LA NEUTRALIDAD DE ARGENTINA EN LA GUERRA CONTRA IRÁN Y CRECE LA TENSIÓN CON EL GOBIERNO

8 abril, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

Un grupo de legisladores de Unión por la Patria presentó un proyecto para que el Congreso declare la neutralidad argentina frente al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. La iniciativa busca frenar el alineamiento internacional del gobierno de Javier Milei y reabre el debate sobre el rol del país en escenarios de guerra.

En medio de una escalada internacional sin precedentes, un grupo de 24 diputados nacionales presentó un proyecto de resolución para declarar la neutralidad de Argentina en la guerra contra Irán, en una clara señal de confrontación política con el gobierno nacional.

La iniciativa fue impulsada por el diputado Juan Marino junto a otros legisladores de Unión por la Patria, y plantea que el país “no es parte beligerante” en el conflicto, reafirmando una histórica postura diplomática basada en la resolución pacífica de disputas.

UN PROYECTO PARA FRENAR EL ALINEAMIENTO INTERNACIONAL

El texto presentado en el Congreso no solo propone una definición formal de neutralidad, sino que también apunta directamente contra la política exterior del presidente Javier Milei.

Uno de los puntos más sensibles del proyecto es que busca “desautorizar” las declaraciones del Ejecutivo, que en las últimas semanas manifestó un respaldo explícito a Estados Unidos e Israel en el conflicto.

Según el propio Marino, la iniciativa se fundamenta en la Constitución Nacional, que establece que las decisiones sobre guerra y paz son competencia exclusiva del Congreso.

En esa línea, el proyecto sostiene que cualquier posicionamiento internacional del Ejecutivo sin aval legislativo carece de validez institucional.

PROHIBICIONES CONCRETAS: NI TROPAS NI APOYO LOGÍSTICO

El proyecto no se limita a una declaración simbólica. Incluye una serie de restricciones concretas al accionar del Gobierno:

  • Prohíbe el envío de tropas al exterior
  • Impide la cesión de armamento militar
  • Veda la utilización de bases o infraestructura argentina
  • Restringe la colaboración en inteligencia o logística

En otras palabras, busca bloquear cualquier tipo de participación directa o indirecta en el conflicto bélico.

Además, plantea que la postura de neutralidad sea comunicada formalmente a organismos internacionales como la ONU, la OEA y la CELAC, reforzando el posicionamiento diplomático del país.

EL TRASFONDO: LAS DECLARACIONES DE MILEI

El proyecto surge como respuesta directa a las recientes declaraciones de Javier Milei, quien expresó un “apoyo total y absoluto” a las acciones de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El Presidente incluso definió a Israel como el “bastión de Occidente” y enmarcó el conflicto en términos ideológicos y civilizatorios, lo que generó fuertes críticas tanto en el ámbito político como diplomático.

Para la oposición, ese posicionamiento rompe con la tradición histórica de la política exterior argentina, basada en la no intervención y el multilateralismo.

UNA TRADICIÓN HISTÓRICA EN DISPUTA

Argentina ha sostenido durante décadas una política internacional de equilibrio, promoviendo soluciones pacíficas y evitando alineamientos automáticos en conflictos globales.

El proyecto de neutralidad retoma esa línea y cita antecedentes clave:

  • La Constitución Nacional
  • La Carta de las Naciones Unidas
  • La proclamación de América Latina como “Zona de Paz” (CELAC, 2014)

El debate, en el fondo, excede el conflicto actual: pone en discusión qué lugar debe ocupar Argentina en el mundo.

ESCALADA GLOBAL Y PRESIÓN INTERNA

La iniciativa parlamentaria se da en un contexto internacional extremadamente delicado. La guerra en Medio Oriente, con amenazas directas entre Estados Unidos e Irán, ha elevado el riesgo de un conflicto de mayor escala.

En ese escenario, la postura argentina adquiere una relevancia estratégica, tanto por sus implicancias diplomáticas como por sus posibles consecuencias económicas y geopolíticas.

A nivel interno, el proyecto también refleja una creciente tensión entre el oficialismo y la oposición en el Congreso, donde se anticipa un fuerte debate.

UN CONGRESO COMO CAMPO DE DISPUTA

Aunque el proyecto aún debe ser tratado y enfrenta dificultades para avanzar, ya marca un punto de inflexión en la política argentina.

La discusión no es solo jurídica o diplomática: es profundamente política.

De un lado, un Gobierno que apuesta a un alineamiento claro con potencias occidentales. Del otro, sectores que buscan sostener una tradición de neutralidad y autonomía.

El resultado de este debate podría definir no solo la posición de Argentina frente a la guerra, sino también el rumbo de su política exterior en los próximos años.

Puede seguirnos y compartir nuestro contenido en las redes: