DIPUTADOS DEL PERONISMO FEDERAL PIDIERON EXPLICACIONES AL GOBIERNO POR LA EXPLORACIÓN Y EXTRACCIÓN DE PETRÓLEO EN MALVINAS
25 julio, 2026Los legisladores presentaron un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo informe qué medidas adoptó frente a las actividades hidrocarburíferas autorizadas por el Reino Unido en las áreas marítimas que rodean a las Islas Malvinas y cuál es la estrategia de la Cancillería para defender los derechos argentinos sobre los recursos naturales.
Diputados del peronismo federal presentaron un proyecto de resolución para exigirle al Gobierno nacional que informe qué acciones llevó adelante frente a las actividades de exploración y búsqueda de hidrocarburos autorizadas por el Reino Unido en el área circundante a las Islas Malvinas.
La iniciativa fue impulsada por los diputados Guillermo Michel, Kelly Olmos y Moira Lanesan Sancho, quienes buscan conocer la respuesta oficial ante las actividades hidrocarburíferas desarrolladas o proyectadas en una zona cuya soberanía es reclamada por la Argentina y que permanece bajo control británico desde 1833.
El pedido apunta a que el Poder Ejecutivo detalle si tomó conocimiento previo de los proyectos impulsados por empresas autorizadas por el Reino Unido, qué actuaciones realizaron los organismos nacionales y cuáles fueron las medidas adoptadas por la Cancillería frente a esta situación.
Los legisladores también buscan conocer si el Gobierno argentino realizó presentaciones ante organismos internacionales y qué estrategia diplomática y judicial tiene prevista para defender los derechos del país sobre los recursos naturales ubicados en la plataforma continental y los espacios marítimos correspondientes.
EL PEDIDO DE INFORMES Y LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO
El proyecto plantea una serie de interrogantes dirigidos al Ejecutivo y pone el foco en la actuación de la Cancillería frente a las actividades hidrocarburíferas en la zona de Malvinas.
Entre las preguntas, los diputados pretenden saber si las autoridades argentinas tenían conocimiento de las actividades de exploración y búsqueda de hidrocarburos y qué medidas concretas fueron adoptadas para responder a ellas.
También buscan determinar si hubo gestiones diplomáticas ante el Reino Unido y otros organismos internacionales, así como conocer si el Gobierno analiza iniciar acciones administrativas o judiciales contra las empresas involucradas.
La presentación parlamentaria se produce en un contexto de creciente preocupación política por el avance de proyectos de exploración de petróleo y gas en el Atlántico Sur. Para los legisladores que impulsaron el pedido, cualquier actividad hidrocarburífera desarrollada sin autorización argentina en áreas que el país considera parte de su plataforma continental constituye una violación de sus derechos soberanos.
EL ANTECEDENTE DE NAVITAS Y EL YACIMIENTO SEA LION
Uno de los principales antecedentes de la actual controversia es el proyecto Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas y desarrollado por la empresa israelí Navitas Petroleum junto con Rockhopper Exploration.
El proyecto contempla la explotación de hidrocarburos en aguas del Atlántico Sur y desde hace años genera rechazo por parte de la Argentina, que considera que cualquier actividad de exploración y explotación de recursos naturales en la zona debe contar con autorización del Estado argentino.
La cuestión volvió a adquirir relevancia en los últimos meses a partir del avance del proyecto y de las autorizaciones otorgadas por las autoridades británicas de las islas. Desde sectores de la oposición argentina advierten que la explotación de los recursos hidrocarburíferos podría avanzar sin una respuesta contundente de la administración de Javier Milei.
El reclamo de los diputados peronistas se suma así a una larga disputa que combina la cuestión de la soberanía con el control de los recursos naturales estratégicos existentes en el Atlántico Sur.
UNA DISPUTA QUE SE EXTIENDE DESDE HACE DÉCADAS
La exploración de petróleo alrededor de las Malvinas no es un conflicto nuevo. Durante las últimas décadas, diferentes empresas realizaron tareas de prospección en la zona, generando sucesivas protestas de los gobiernos argentinos.
La cuestión tomó especial fuerza durante la década de 2010, cuando distintas compañías comenzaron a avanzar con proyectos de exploración en aguas próximas al archipiélago. En ese período, la Argentina profundizó su estrategia diplomática y sancionó normas destinadas a impedir que empresas que operaran en la plataforma continental argentina realizaran actividades hidrocarburíferas sin autorización.
En 2011, el Congreso aprobó la Ley 26.659, que establece condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina y contempla sanciones para quienes desarrollen actividades sin la autorización correspondiente.
El conflicto también llegó a organismos internacionales y mercados financieros. En 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, la Cancillería realizó presentaciones ante organismos vinculados a los mercados de valores de Estados Unidos y Reino Unido para advertir sobre las actividades de empresas petroleras en áreas que la Argentina considera parte de su plataforma continental.
EL PETRÓLEO, UN NUEVO CAPÍTULO EN LA DISPUTA POR MALVINAS
La cuestión de los recursos naturales constituye uno de los aspectos más sensibles de la disputa de soberanía. Además del valor estratégico que tienen las islas por su ubicación en el Atlántico Sur, el área circundante es considerada potencialmente rica en hidrocarburos.
Por ese motivo, desde Argentina se sostiene que la explotación de petróleo y gas en la zona no puede ser analizada como una cuestión exclusivamente económica o energética, sino que está directamente vinculada con el reclamo de soberanía sobre las islas y los espacios marítimos circundantes.
El avance de proyectos hidrocarburíferos vuelve a colocar en primer plano la discusión sobre quién tiene derecho a disponer de los recursos naturales del Atlántico Sur, en una disputa que permanece abierta en el ámbito diplomático.
La posición argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas está respaldada por la Constitución Nacional y forma parte de una política de Estado. La disputa, además, continúa siendo reconocida por las Naciones Unidas como una cuestión de soberanía pendiente entre la Argentina y el Reino Unido.
EL CONTEXTO POLÍTICO Y LA RELACIÓN CON EL REINO UNIDO
El pedido de informes también se produce después de una serie de episodios recientes que volvieron a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda política argentina.
En las últimas semanas, el Gobierno nacional debió pronunciarse sobre el paso de un buque militar británico por aguas argentinas y sobre distintas situaciones vinculadas con la presencia británica en el Atlántico Sur. Al mismo tiempo, desde el Reino Unido se reiteró su posición sobre la soberanía de las islas.
En ese marco, la oposición viene reclamando mayores precisiones sobre la política exterior de la administración de Milei respecto de Malvinas y, particularmente, sobre la relación que el Gobierno mantiene con el Reino Unido.
El pedido presentado en Diputados apunta justamente a conocer qué respuesta concreta está dando el Ejecutivo frente al avance de las actividades hidrocarburíferas y si existe una estrategia para evitar que la explotación de recursos naturales en la zona avance sin una reacción oficial.
Por ahora, los legisladores esperan que el Gobierno responda el pedido de informes y detalle las medidas adoptadas. La discusión vuelve a poner sobre la mesa una problemática que atraviesa a la Argentina desde hace décadas: la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y, junto con ella, el control de los recursos estratégicos existentes en el Atlántico Sur.



