COMBATIENDO LA TEORÍA DEL DERRAME

COMBATIENDO LA TEORÍA DEL DERRAME

11 junio, 2023 Desactivado Por Marcelo Rodríguez

En la Argentina actual, la del día a día, la que viven las personas de carne y hueso no hay dudas que el principal drama económico es el precio de los productos, de todos los productos; pero el que más duele es el de los alimentos. La formidable inflación sin dudas es el dilema de la Argentina.

El martes pasado el economista Hernán Letcher nos decía en el portal Columna de Opinión que el principal problema de la macroeconomía es la restricción externa, la falta de dólares. Generado por la deuda tomada en 2018 con el Fondo Monetario Internacional, seguido por la pandemia, por la guerra y la sequía. También nos decía Letcher que desde diciembre de 2015 a la actualidad hubo tres períodos devaluatorios que le hicieron perder a las y los trabajadores un promedio de 20 porciento en el poder adquisitivo de sus salarios.

A pesar de esto, el producto bruto crece mes tras mes. Luego de la pandemia, la actividad económica según el INDEC se incrementó un 10,4 porciento en 2021 y en un 5,2 en 2022.

Sin ánimo de apabullar con los números, también es necesario saber que mejoró la tasa de desempleo. En la actualidad es de 6,3 porciento mientras que al terminar el gobierno de Macri había escalado al 9,7  “promedio”.

Y acá es donde se revela una de las principales falencias del gobierno del Frente de Todos. En los momento de la historia cuando hubo niveles de desempleo tan bajos, los procesos de mejora de los salarios reales se habian visto notablemente favorecidos, dado que aumenta el poder de negociación de los sindicatos.

Sin embargo, por el momento no se observa una mejora generalizada del poder adquisitivo. Y acá es cuando surge una pregunta ¿Por qué el presidente Alberto Fernández con la anuencia de la conducción de la CGT no quisieron ni quieren otorgar un aumento a través de suma fija? Dicen que el motivo es que los gremios perderían poder de negociación ante la patronal ¿de verdad será eso? Sería lo contrario a lo que indica la historia. Resulta pertinente ir al año 2004 cuando Néstor Kirchner le dio carácter de remunerativas a las subas que, además de él, también había ordenado Eduardo Duhalde por decreto. En ese entonces, Kirchner le puso un nuevo piso a la negociación salarial. Desde ese momento los sindicatos comenzaron a recuperar la fortaleza que habían perdido durante el menemismo y la Alianza.

Decir que este gobierno es mil veces mejor de lo que hubiese sido un segundo mandato de Macri, más que una opinión, es un hecho de la realidad. Los propios datos lo afirman. Y si pensamos en un nuevo gobierno de Juntos por el Cambio, donde habrá diferencias en la rosca política pero el plan económico es el mismo. O la peor versión neoliberal fascista antidemocrática de Milei, es sabido que la situación puede ser peor aún. Pero asumir, que un gobierno peronista tenga a trabajadores registrados por debajo de la línea de pobreza y que el pueblo deba esperar que la distribución de las riqueza llegue por derrame de los empresarios, es al menos, una incongruencia histórica.

Viene bien reiterar lo señalado en la columna de la semana pasada. Estas son las cuestiones que deben ser debatidas y puestas en la mesa de discusión durante la campaña electoral.

No sea cosa que la campaña ya haya empezado y el proyecto de país, y el programa de gobierno…Bien gracias.

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