BULLRICH Y STURZENEGGER SE REUNIERON PARA DESTRABAR LA LEY DE INVIOLABILIDAD DE LA PROPIEDAD PRIVADA

BULLRICH Y STURZENEGGER SE REUNIERON PARA DESTRABAR LA LEY DE INVIOLABILIDAD DE LA PROPIEDAD PRIVADA

24 julio, 2026 Desactivado Por Azul Spalletta

La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado y el ministro de Desregulación mantuvieron un encuentro para acordar cambios en el proyecto impulsado por el Gobierno. El oficialismo busca conseguir los votos necesarios para llevar la iniciativa al recinto el 6 de agosto, después de cuatro postergaciones.

La senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, se reunió este jueves con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, para avanzar en las modificaciones al proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una de las iniciativas que el Gobierno de Javier Milei busca impulsar en el Congreso.

El encuentro se produjo en el Senado y tuvo como principal objetivo acercar posiciones sobre los cambios que se introducirán en el texto, particularmente en los puntos vinculados con el régimen de tierras rurales y la posibilidad de adquisición de inmuebles por parte de extranjeros.

La reunión se concretó luego de que el tratamiento del proyecto fuera postergado en reiteradas oportunidades por la falta de acuerdos entre el oficialismo y los bloques dialoguistas. La iniciativa ya sufrió cuatro postergaciones y el Gobierno apunta ahora a llevarla al recinto el próximo 6 de agosto, aunque para eso deberá garantizar previamente los votos necesarios.

Tras el encuentro, Bullrich aseguró que existe un principio de acuerdo sobre las modificaciones y se mostró optimista respecto de la posibilidad de que el proyecto finalmente avance. La senadora viene encabezando las negociaciones con los distintos bloques del Senado para conseguir los consensos que permitan destrabar una iniciativa que generó resistencia incluso entre sectores que habitualmente acompañan al oficialismo.

LOS CAMBIOS QUE SE DISCUTEN

Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado con el capítulo referido a las tierras rurales y las restricciones para la adquisición de propiedades por parte de extranjeros.

El proyecto original impulsado por el Gobierno proponía modificar aspectos de la legislación vigente sobre el dominio nacional de tierras rurales. Sin embargo, durante el debate en comisiones surgieron objeciones de senadores y gobernadores, que reclamaron preservar determinadas facultades de las provincias y establecer límites para evitar que zonas consideradas estratégicas queden bajo control de capitales extranjeros.

Las negociaciones encabezadas por Bullrich apuntaron a incorporar cambios para conseguir el respaldo de los sectores dialoguistas. Entre las modificaciones que se discutieron aparece la intervención de las provincias en determinadas decisiones relacionadas con la venta de tierras, especialmente en zonas de frontera, mientras se mantienen restricciones específicas respecto de la adquisición por parte de Estados extranjeros.

El proyecto también plantea cambios sobre el régimen de expropiaciones y otras normas vinculadas con la propiedad privada. En versiones anteriores de la iniciativa se incorporaron modificaciones destinadas a establecer criterios de proporcionalidad y limitar el margen de intervención estatal en los procesos de expropiación.

La propuesta forma parte de una agenda más amplia de reformas y desregulaciones impulsada por la administración de Milei, que busca reducir la intervención del Estado y ampliar el margen de acción de los propietarios y de los actores privados.

UN PROYECTO QUE EL OFICIALISMO NO LOGRA DESTRABAR

La discusión sobre la inviolabilidad de la propiedad privada se convirtió en uno de los principales desafíos legislativos para el Gobierno durante los últimos meses.

El proyecto había sido incluido en el temario de distintas sesiones del Senado, pero el oficialismo debió postergar su tratamiento ante la falta de acuerdos. La primera postergación importante ocurrió en junio, cuando los bloques dialoguistas reclamaron modificaciones y La Libertad Avanza decidió retirar la iniciativa del temario.

En aquel momento, el debate había generado diferencias dentro del propio oficialismo y con los sectores aliados. Uno de los puntos que había generado preocupación estaba relacionado con las tierras rurales y la posibilidad de modificar el régimen establecido por la Ley 26.737, conocida como Ley de Tierras.

La iniciativa también había generado cuestionamientos por el capítulo referido a los barrios populares. Durante el tratamiento en comisiones se eliminó un apartado que modificaba el régimen de regularización dominial e integración sociourbana, en una decisión que buscó reducir la resistencia de distintos sectores políticos.

En paralelo, se incorporaron modificaciones al capítulo de expropiaciones y se establecieron mayores precisiones sobre las condiciones que debe cumplir una declaración de utilidad pública.

EL TRASPIÉ DEL SENADO Y LA ESTRATEGIA DE BULLRICH

El proyecto volvió a quedar fuera del debate del Senado el 16 de julio, cuando el oficialismo decidió postergar nuevamente su tratamiento. Ese día, la Cámara alta avanzó con otros temas y aprobó 36 pliegos judiciales, pero la iniciativa vinculada con la propiedad privada volvió a quedar pendiente.

La situación evidenció las dificultades que enfrenta Bullrich para ordenar la agenda legislativa y garantizar acuerdos con los bloques que suelen acompañar al Gobierno.

La senadora asumió el liderazgo del bloque oficialista en la Cámara alta con la misión de mejorar la capacidad de negociación de La Libertad Avanza en un recinto donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia.

El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada se convirtió así en una prueba para la estrategia parlamentaria del Gobierno, que necesita construir acuerdos con sectores de la oposición para avanzar con sus principales reformas.

En las últimas semanas, además, Bullrich quedó en el centro de una disputa interna dentro del oficialismo, en medio de sus diferencias con la vicepresidenta Victoria Villarruel y de las tensiones con distintos sectores de la estructura política del Gobierno. Las dificultades para avanzar con la agenda parlamentaria se sumaron a esa interna y obligaron a revisar la estrategia legislativa.

EL GOBIERNO BUSCA REACTIVAR SU AGENDA DE REFORMAS

El acercamiento entre Bullrich y Sturzenegger se produce mientras el Gobierno intenta retomar el impulso legislativo después de varias semanas en las que la actividad parlamentaria estuvo marcada por las dificultades para alcanzar acuerdos.

La administración de Milei pretende avanzar con una agenda que incluye, además de la inviolabilidad de la propiedad privada, la eliminación de las PASO, modificaciones a la Carta Orgánica del Banco Central y cambios en el régimen de Inocencia Fiscal.

El objetivo oficial es conseguir que el Congreso acompañe una serie de reformas que el Ejecutivo considera centrales para consolidar su programa económico y político de cara a los próximos años.

En ese escenario, la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada ocupa un lugar destacado. Para el Gobierno, representa una modificación clave para reforzar las garantías sobre el derecho de propiedad y reducir la intervención estatal. Para sus críticos, en cambio, algunos de sus artículos podrían debilitar mecanismos de protección sobre tierras rurales, barrios populares y otros sectores vulnerables.

EL OBJETIVO: LLEGAR AL RECINTO EL 6 DE AGOSTO

Después del encuentro entre Bullrich y Sturzenegger, el oficialismo busca cerrar definitivamente el texto y comenzar una nueva ronda de negociaciones con los bloques aliados.

La meta es evitar un nuevo fracaso y garantizar que el proyecto pueda ser debatido en el recinto el 6 de agosto, fecha que aparece como el próximo objetivo parlamentario del Gobierno.

Para eso, Bullrich deberá continuar con una tarea que se volvió cada vez más compleja: conseguir los votos suficientes sin romper los acuerdos con los sectores dialoguistas y, al mismo tiempo, preservar los puntos centrales del proyecto diseñado por el Ejecutivo.

La reunión con Sturzenegger representó, en ese sentido, un intento de acercar dos posiciones dentro del propio oficialismo y ordenar la estrategia para una iniciativa que lleva meses sin poder ser tratada.

El desafío ahora será transformar ese acuerdo en votos. El Gobierno ya tuvo cuatro oportunidades frustradas para avanzar con la ley y, de cara a la próxima sesión, busca evitar un nuevo traspié que vuelva a exponer las dificultades del oficialismo para construir mayorías en el Senado.

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