BULLRICH AFLORA LA ESTRATEGIA OFICIAL: “LA REFORMA LABORAL YA ESTÁ, NO VA A CAMBIAR EN DIPUTADOS”
12 febrero, 2026La jefa del bloque oficialista adelantó que, tras la media sanción en el Senado, el Gobierno no aceptará cambios sustanciales en la iniciativa cuando llegue a la Cámara de Diputados, reafirmando que la ley impulsada por el Ejecutivo debe mantenerse tal como fue aprobada. La postura aumenta la tensión política y legislativa en plena discusión de una de las principales reformas de la gestión.
La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado nacional, aseguró este jueves 12 de febrero de 2026 que el Gobierno no aceptará modificaciones sustanciales al proyecto de reforma laboral cuando este sea tratado próximamente en la Cámara de Diputados de la Nación. Su declaración se produce tras la media sanción obtenida por la iniciativa en el Senado, donde el oficialismo consiguió acompañamiento mayoritario tras intensas negociaciones.
“La ley es esta, ya está”, afirmó Bullrich en una entrevista radial, enfatizando que el texto que obtuvo el respaldo del Senado —tras varias concesiones y cambios consensuados con bloques aliados— debe mantenerse íntegro para su tratamiento en Diputados. “Si Diputados cambia un montón de cosas —agregó—, a menos que haya algo que nosotros no nos hayamos dado cuenta y sea mejor, no vamos a cambiar la ley”.
UNA POSICIÓN INALTERABLE
La senadora oficialista sostuvo que el proyecto cuenta con una base de consenso sólida alcanzada en el Senado, donde logró 42 votos afirmativos frente a 30 negativos, tras negociaciones con diversos bloques parlamentarios y líderes provinciales para introducir ajustes necesarios con vistas a su aprobación.
Bullrich subrayó que la iniciativa contiene elementos que, según el Gobierno, modernizan el mercado laboral argentino y favorecen la creación de empleo formal, y defendió que el texto sancionado por la Cámara alta representa un equilibrio adecuado entre los distintos intereses políticos y técnicos en juego.
En ese sentido, explicó que muchos de los ajustes introducidos —como redefinir el cálculo de indemnizaciones, promover instrumentos como el banco de horas o crear el Fondo de Asistencia Laboral— ya incorporaron aportes de distintos sectores y negociadores, y por eso “el corazón de la ley está intacto”.
DIPUTADOS, EL PRÓXIMO ESCENARIO
Bullrich adelantó que espera que la discusión en la Cámara de Diputados sea ágil y rápida, con la intención de que el proyecto pueda convertirse en ley antes de que se agoten las sesiones extraordinarias a fin de febrero o, si fuera necesario, en el marco de las ordinarias que comienzan el 1° de marzo.
La postura oficial marca una estrategia clara: no diluir el contenido central del proyecto y evitar que eventuales cambios en Diputados, especialmente si implican retornos a normas más flexibles o contrarias a la visión oficial, obliguen a reabrir negociaciones arduas que podrían retrasar o debilitar la sanción final.
POLÉMICA Y RESISTENCIAS
Las declaraciones de Bullrich llegan en un momento de alta tensión política y social: la reforma laboral fue aprobada en el Senado en medio de protestas sindicales masivas, que contaron con la participación de la CGT, la CTA y otros gremios que rechazan las modificaciones propuestas por el Gobierno por considerar que pueden debilitar derechos laborales tradicionales y el poder de negociación colectiva de los trabajadores.
El proyecto, además, fue objeto de análisis y críticas internacionales, como la del Financial Times, que describió la iniciativa como “el mayor intento en décadas de limitar el poder sindical” en Argentina, lo que refleja la magnitud del debate más allá de las fronteras nacionales.
¿QUÉ CAMBIOS YA TUVO EL PROYECTO?
Aunque Bullrich insiste en que el texto no será modificado en Diputados, el Gobierno ya realizó concesiones importantes para asegurar la media sanción en el Senado, incluyendo la eliminación del capítulo referido al Impuesto a las Ganancias para empresas y la introducción de 28 modificaciones consensuadas con bloques aliados y legisladores provinciales.
Estos ajustes buscaban, entre otras cosas, aliviar preocupaciones fiscales y ampliar la base política que acompañara la iniciativa, aunque las alteraciones no cambiaron los pilares fundamentales del proyecto según la mirada oficial.
LA ESTRATEGIA LEGISLATIVA
En resumen, la posición de Bullrich y el Ejecutivo apunta a blindar el proyecto de reforma laboral para que no sea desnaturalizado en la Cámara de Diputados y asegurar así su sanción definitiva antes de que concluyan los términos legislativos del año, manteniendo la coherencia con lo aprobado en el Senado.
La definición oficial genera un nuevo desafío político: negociar, canalizar resistencias y gestionar alianzas desde la Cámara baja, en un contexto donde sindicatos, oposición y sectores sociales presionan fuerte para resistir lo que consideran un cambio profundo en las relaciones laborales del país.




