ARGENTINA SUFRIÓ HASTA EL FINAL, VENCIÓ A CABO VERDE EN LA PRÓRROGA Y SIGUE SOÑANDO CON EL BICAMPEONATO MUNDIAL
4 julio, 2026La Selección derrotó 3-2 al conjunto africano después de 120 minutos de máxima exigencia y se metió en los octavos de final del Mundial. Messi abrió el marcador, Lisandro Martínez volvió a ser determinante y un gol de Cristian Romero en el suplementario evitó una eliminación que por momentos estuvo muy cerca. Scaloni, Messi y Licha coincidieron en que el equipo deberá mejorar para lo que viene.
Argentina sigue en el Mundial, pero la clasificación dejó más alivio que tranquilidad. El equipo de Lionel Scaloni derrotó 3-2 a Cabo Verde en el Hard Rock Stadium de Miami luego de un exigente tiempo suplementario y logró el pase a los octavos de final, donde enfrentará a Egipto. Sin embargo, el desarrollo del partido dejó en evidencia que el vigente campeón del mundo estuvo muy lejos de su mejor versión y necesitó sufrir hasta el final para superar a un rival que confirmó por qué fue una de las revelaciones del torneo.
En la previa, la diferencia de jerarquía entre ambos seleccionados hacía pensar en un trámite favorable para Argentina. Pero desde el inicio quedó claro que Cabo Verde no estaba dispuesto a resignarse al papel de espectador. Ordenado, intenso para recuperar la pelota y decidido a atacar cuando encontraba espacios, el conjunto africano complicó mucho más de lo esperado a una Selección que nunca consiguió sentirse cómoda.
El primer golpe fue para el equipo de Scaloni. A los 29 minutos, Lionel Messi aprovechó una excelente asistencia de Lisandro Martínez y definió con precisión para establecer el 1-0. El capitán volvió a aparecer en un momento importante y alcanzó un nuevo récord personal en los Mundiales, pero el gol no modificó el desarrollo del encuentro.
Cabo Verde mantuvo la intensidad y siguió encontrando espacios para lastimar. La igualdad llegó en el complemento a través de Deroy Duarte y fue el reflejo de lo que estaba ocurriendo dentro de la cancha. Argentina tenía más la pelota, pero le costaba generar situaciones claras y cada avance del conjunto africano transmitía sensación de peligro.
Con el empate, el partido cambió definitivamente. La Selección comenzó a jugar con apuro, perdió precisión y dejó de controlar los tiempos del encuentro. Scaloni movió el banco buscando respuestas, aunque el equipo nunca logró imponer la diferencia futbolística que se esperaba.
En el tiempo suplementario volvió a aparecer Lisandro Martínez, uno de los jugadores más regulares de la noche. El defensor marcó el 2-1 y parecía encaminar la clasificación, pero la alegría duró poco. Sidny Lopes Cabral sacó un remate espectacular desde afuera del área que dejó sin posibilidades a Emiliano Martínez y volvió a igualar el partido con uno de los mejores goles del campeonato.
Cuando todo hacía pensar que la serie se definiría por penales, Argentina encontró la diferencia definitiva. Tras un córner ejecutado por Messi, Cristian Romero conectó de cabeza y la pelota terminó dentro del arco luego de un desvío. Hubo dudas sobre la autoría del gol durante algunos minutos, aunque finalmente fue adjudicado al defensor argentino. Ese tanto selló el 3-2 y evitó lo que habría sido una de las grandes sorpresas del Mundial.
Más allá del resultado, el partido dejó varias conclusiones para el cuerpo técnico. Argentina mostró problemas para controlar el juego cuando el rival la presionó, perdió demasiadas pelotas en la salida y volvió a evidenciar algunas dificultades defensivas que ya habían aparecido en otros encuentros del torneo.
Esa fue también la lectura de Lionel Messi una vez terminado el partido. El capitán evitó cualquier clima de festejo exagerado y fue autocrítico. Reconoció que «hay muchas cosas para corregir» y explicó que el equipo perdió muchas pelotas y por momentos se retrasó demasiado dentro del campo. Al mismo tiempo, destacó el rendimiento de Cabo Verde y recordó que «en un Mundial cualquier selección te puede complicar», una frase que reflejó el respeto que generó el conjunto africano después de su actuación.
Quien también habló fue Lionel Scaloni, que reconoció que el equipo terminó muy exigido desde lo físico. El entrenador contó que varios futbolistas finalizaron el encuentro con calambres y admitió que «hubiera sido una locura quedar afuera». Sin dramatizar, insistió en que este tipo de cruces ya no permiten relajaciones y volvió a remarcar que las diferencias entre las selecciones son cada vez menores.
Uno de los testimonios más fuertes de la noche fue el de Lisandro Martínez. Además de analizar el partido, el defensor recordó el largo proceso de recuperación que atravesó después de la grave lesión de rodilla sufrida meses atrás. Contó que durante ese período llegó a pensar en dejar el fútbol porque «no quería saber más nada», aunque aclaró que fueron pensamientos propios de un momento muy difícil. «Hay que tocar fondo para volver más fuerte», explicó. Luego volvió al partido y destacó la respuesta del grupo: «La resiliencia del equipo es lo que más rescato. Nunca bajamos los brazos», señaló, antes de felicitar a Cabo Verde por el nivel que mostró durante los 120 minutos.
Del lado africano también hubo reconocimiento. El experimentado arquero Vozinha, una de las figuras del encuentro con varias atajadas decisivas, reveló que después del partido fue a saludar a Messi y que el capitán argentino lo felicitó por el Mundial realizado por su selección. El gesto resumió el respeto que se ganó Cabo Verde luego de llevar al límite al campeón del mundo.
Ahora, Argentina tendrá poco margen para el descanso. Después de un partido que dejó un importante desgaste físico y varios aspectos para corregir, el equipo de Lionel Scaloni comenzará a preparar el cruce de octavos de final frente a Egipto, que viene de eliminar a Australia por 4-2 en la definición por penales, tras igualar 1-1 en los 120 minutos. El encuentro se disputará el próximo martes 7 de julio, desde las 13 (hora argentina), en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con un lugar en los cuartos de final en juego.



