APOLOGÍA DEL “NO SABER”
15 abril, 2024En esta semana el gobierno nacional junto a sus aliados del PRO y la oposición re amigable, conformada por una parte importante de la UCR y los pichettos de la vida, parecen haber terminado de confeccionar la nueva versión de la Ley Ómnibus. Mientras esto sucede es importante recordar que el DNU 70/2023 sigue vigente. La oposición de Unión Por La Patria (UXP), más la izquierda y algunos otros sectores transversales comenzaron a moverse en la Cámara de Diputados para reactivar la situación del DNU que sin dudas es el mal de todos los males.
Si el DNU se rechaza todo lo que se avanzó queda en pie. Pero en el caso de declararse la nulidad vuelve todo al 21 de diciembre de 2023, caducaría todo. Así lo afirman un grupo importante de abogados constitucionalistas.
Se hace muy difícil pensar en la construcción de un futuro político que defienda los derechos e intereses de la población en este contexto de incertidumbre política, social y cultural.
Está cada vez más claro que no alcanza solamente con revisar los eventuales errores del pasado y mucho menos con hacer lo mismo de siempre para cambiar el rumbo que el Gobierno decidió tomar. Los comportamientos sociales y la psicología individual han sufrido cambios muy marcados que hacen un contexto indescifrable. Posiblemente la pandemia haya tenido mucho que ver en esto. Me animo a pensar que el psicoanálisis resulta insuficiente ante tamaña autoflagelación colectiva. Se está en medio de un proceso desconocido. Hay quienes se muestran satisfechos de pasarla muy mal con tal que no vuelvan los bárbaros con los que vivían mejor de lo que viven hoy.
El gobierno de La Libertad Avanza promueve la mentira como forma de relato. Han logrado que una parte amplia del común de la opinión pública premie el “no saber”. Esto es verdaderamente novedoso porque socialmente desde siempre se premió “el saber”, y en todo caso “el no saber” se resolvía aprendiendo, estudiando, conociendo. Para eso está la escuela cuando se es chico, y la universidad cuando se es grande. Prueba de esto es el concepto pre civilizatorio de Benegas Lynch que quiere a los hijos de los pobres en el taller o en la estancia como sucedía a fines del siglo 19 y principios del siglo 20. Épocas doradas de la oligarquía terrateniente de nuestro país donde existía el voto calificado y estaba legitimado el fraude patriótico. Muchos pobres muy pobres y pocos ricos muy ricos.
Sin dudas, y entre otros motivos, Milei sostiene que Yrigoyen fue el primer populista por haber dado lugar a la Reforma Universitaria en 1918.
Retomo el concepto de premiar el “no saber”. Se recortan salarios docentes y también se los reprime cuando reclaman por sus derechos. Se desfinancian universidades públicas, no se abren otras que debían ser inauguradas en el ciclo lectivo que se acaba de inaugurar. Se despiden trabajadores del Ministerio de Educación nacional y del Conicet. Este modelo necesita hacer apología del “no saber” para ser hegemónico, pero me convenzo de que finalmente no van a poder. La Última Dictadura quemó bibliotecas enteras y sin embargo nacieron mil flores. El boca a boca, el conocimiento de la historia y la memoria colectiva se tratan justamente de eso, de mantener viva la llama.
Les voy a compartir un pensamiento del psicoanalista y escritor Jorge Alemán: sostiene sobre los Libertarios argentinos que “están convencidos en que las tradiciones de lucha del pueblo y la constitución de nuevos dirigentes es una cosa del pasado. El diagnóstico de que los 100 años de decadencia han señalado a los verdaderos culpables constituye para ellos una certeza definitiva. Por supuesto nada indica ni asegura que tengan razón, ni mucho menos que vayan a tener éxito con este proceder, pero es importante reconocer la estrategia que los rige: no les preocupa ni el aumento incesante del malestar ni la posibilidad de que ese malestar haga posible surgir una fuerza política que los ponga en jaque. Para ellos no hay lugar para el estallido porque el estallido son ellos mismos”.
Veremos cómo sigue la cosa.




