BOCA CAMPEÓN EN UN FINAL DE PELÍCULA: EL GOL DE VALENCIA QUE CAMBIÓ LA HISTORIA Y EL FESTEJO FALLIDO DE ROSARIO CENTRAL
8 noviembre, 2026El Xeneize venció 1-0 a Defensa y Justicia con un tanto de Enner Valencia en el último minuto y se quedó con la tabla anual del fútbol argentino, con 63 puntos, uno más que Rosario Central. El Canalla había ganado 2-0 y llegó a celebrar la consagración en Arroyito, pero el desenlace en La Bombonera modificó todo. Leandro Paredes se emocionó hasta las lágrimas y los juveniles Leonel Flores y Tomás Aranda protagonizaron uno de los momentos más emotivos de los festejos.
Boca Juniors se consagró campeón de la tabla anual 2026 después de una definición que mantuvo en vilo a sus hinchas hasta la última jugada. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena derrotó 1-0 a Defensa y Justicia en La Bombonera, gracias a un gol de Enner Valencia en el tiempo agregado, y terminó en lo más alto de la clasificación con 63 unidades.
La victoria tuvo un valor decisivo porque Rosario Central también había cumplido con su parte: venció 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el Gigante de Arroyito y, durante varios minutos, se encontró virtualmente en la cima. Sin embargo, cuando el conjunto rosarino ya había terminado su encuentro, Boca todavía tenía una última oportunidad para quedarse con el campeonato. Y la aprovechó.
El desenlace fue tan ajustado como inesperado. A los 50 minutos del segundo tiempo, después de una pelota que quedó suelta en el área tras una intervención del arquero Matías Borgogno, Valencia apareció para empujarla y marcar el único tanto del partido. El gol desató la celebración en la Bombonera y dejó sin efecto la ilusión de Central, que terminó segundo con 62 puntos.
La definición también tuvo un tercer protagonista: Argentinos Juniors, que llegaba con posibilidades matemáticas de alcanzar el primer puesto, pero cayó 2-0 frente a Huracán en La Paternal y quedó fuera de la pelea. De esta manera, la disputa por el título quedó concentrada en los resultados de Boca y Central.
EL FESTEJO QUE DURÓ UNOS MINUTOS EN ROSARIO
En el Gigante de Arroyito se vivió una de las escenas más insólitas de la jornada. Central había derrotado 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto, con goles de Julián Fernández y Emanuel Coronel, y necesitaba que Boca no ganara para quedarse con la tabla anual.
Cuando terminó el encuentro en Rosario, jugadores e hinchas comenzaron a celebrar convencidos de que el título estaba asegurado. Algunos futbolistas se acercaron a las tribunas y se treparon al alambrado para compartir el festejo. En las gradas también hubo una celebración multitudinaria, con simpatizantes que ingresaron al campo de juego.
Pero el partido de Boca todavía no había terminado. En medio de la incertidumbre, una información equivocada sobre el desenlace del encuentro en La Bombonera alimentó la ilusión de los rosarinos. La confusión también se trasladó a las transmisiones radiales y quedó reflejada en un relato que se viralizó en las redes sociales: el gol de Boca habría sido anulado, según se comunicó inicialmente, pero la jugada terminó siendo válida.
La noticia del tanto de Valencia llegó poco después y transformó la alegría en desconcierto. Central había hecho su trabajo, pero el resultado de Boca modificó la clasificación en los últimos segundos.
Tras el encuentro, el entrenador Jorge Almirón reconoció lo ocurrido y explicó que el plantel se había dejado llevar por la reacción de los hinchas. “Nos confundimos. Festejamos antes porque nos dejamos llevar por la gente”, admitió.
El técnico también describió la frustración por haber quedado tan cerca de la consagración. “Estuvimos muy cerca, hicimos lo que teníamos que hacer en esta seguidilla de partidos que ganamos. Fue un cierre muy bueno. Nos quedamos a 20 segundos de poder ganar”, expresó.
Pese al golpe, Almirón felicitó a Boca y destacó la campaña de sus dirigidos. Central terminó segundo, con 62 unidades, y aseguró su clasificación a la Copa Libertadores 2027. El entrenador pidió mirar hacia adelante y concentrarse en los próximos desafíos del equipo.
PAREDES Y LAS LÁGRIMAS DE UN SUEÑO CUMPLIDO
Uno de los momentos más emotivos de la consagración tuvo como protagonista a Leandro Paredes. El capitán de Boca no pudo contener las lágrimas después del pitazo final y expresó lo que significaba para él volver a levantar un título con la camiseta del club en el que se formó.
“Uno no se da cuenta que a veces vive su propio sueño. Soñé toda mi vida con esto, soñé con volver desde el primer día que me tocó irme. Volví con la ilusión de poder ser campeón”, manifestó.
El mediocampista había regresado a Boca en julio de 2025, después de más de una década en el fútbol europeo. Su vuelta estuvo acompañada por una expectativa especial: convertirse en una pieza central del equipo y volver a conseguir una consagración con la camiseta azul y oro.
La emoción también estuvo relacionada con el recorrido del plantel durante la temporada. Paredes agradeció a sus compañeros, a los futbolistas que habían formado parte del equipo durante el primer semestre y a los integrantes de los cuerpos técnicos que participaron del proceso.
“Nos tocó sufrir, pero éramos conscientes de que teníamos con qué llegar a esto y lo hicimos”, agregó. Para el capitán, el título representó el cumplimiento de un objetivo que había acompañado su regreso desde el primer día.
FLORES Y ARANDA: UNA AMISTAD QUE NACIÓ EN LAS INFERIORES
Entre las imágenes que dejó la celebración también se destacó el intercambio entre Leonel Flores y Tomás Aranda. Los dos juveniles compartieron varios años en las divisiones formativas de Boca y, después de recorrer juntos el camino hacia el plantel profesional, pudieron festejar una consagración de Primera División.
“Estaba diciendo que te quiero un montón, que desde chiquitito que compartimos canchas juntos. Ganamos en Reserva y ahora estamos consiguiendo estas cosas en Primera. Espero que sea el primero de muchos”, le dijo Flores a su compañero durante una entrevista televisiva.
Aranda respondió con el mismo afecto y recordó los años que compartieron desde el fútbol infantil y las inferiores. La escena reflejó el significado que tuvo el campeonato para dos futbolistas que crecieron dentro del club y que ahora comienzan a tener participación en el equipo principal.
El regreso de Aranda tuvo, además, un componente especial: volvió a jugar después de recuperarse de una fractura de peroné. Su ingreso, junto con el de Flores, se produjo durante el segundo tiempo del partido ante Defensa y Justicia, en un momento en el que Boca buscaba desesperadamente el gol que le permitiera quedarse con el título.
EL REGRESO A LA CIMA Y EL FIN DE UNA ESPERA
La consagración significó un nuevo título para Boca después de más de tres años sin una vuelta olímpica en el fútbol masculino profesional. Su último trofeo había sido la Supercopa Argentina, obtenida en marzo de 2023 frente a Patronato.
El campeonato de 2026 llegó después de una definición de tres equipos y de una remontada en la parte final de la temporada. Boca había llegado a la última fecha con la obligación de sostener su ventaja frente a dos perseguidores que todavía tenían posibilidades de superarlo.
El sprint decisivo incluyó triunfos ante Talleres, Independiente y River, antes de la victoria frente a Defensa y Justicia. El último resultado fue el que terminó de sellar una campaña que tuvo a Paredes como uno de sus principales referentes y a Valencia como el autor del gol que definió el campeonato.
La tabla anual terminó con Boca en el primer puesto, con 63 puntos; Rosario Central segundo, con 62; y Argentinos Juniors tercero, con 60. La diferencia entre el campeón y su escolta fue de apenas una unidad.
Para el Xeneize, la conquista también representa un impulso de cara a los compromisos que todavía tiene por delante en el cierre del año. El equipo continuará su camino en la Copa Argentina y en la Copa Sudamericana, con la posibilidad de sumar nuevas consagraciones.
La última fecha dejó una definición difícil de olvidar: un gol anulado que había encendido la ilusión, una celebración anticipada en Rosario, un tanto decisivo en el descuento y un capitán que terminó llorando de emoción. Boca se quedó con el título por un solo punto y convirtió los últimos segundos de la temporada en una de las escenas más dramáticas del fútbol argentino de 2026.



