SANTORO APUNTÓ CONTRA LOS LIBERTARIOS POR EL ATAQUE A TRABAJADORAS TRANS EN PALERMO Y CUESTIONÓ LOS DISCURSOS DE ODIO

SANTORO APUNTÓ CONTRA LOS LIBERTARIOS POR EL ATAQUE A TRABAJADORAS TRANS EN PALERMO Y CUESTIONÓ LOS DISCURSOS DE ODIO

7 noviembre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

El legislador porteño responsabilizó al discurso del Gobierno nacional por contribuir a un clima de violencia y discriminación contra la comunidad LGBT+. Sus declaraciones se produjeron luego de una agresión grupal contra mujeres trans en los Bosques de Palermo, que quedó registrada en videos difundidos por los propios atacantes. La Legislatura aprobó una declaración de repudio y la Justicia investiga el episodio.

El legislador de la Ciudad de Buenos Aires Leandro Santoro cuestionó al Gobierno de Javier Milei por los discursos hacia la diversidad sexual y los vinculó con el clima social en el que se produjo el ataque contra trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo. Lo hizo durante una sesión de la Legislatura porteña, en la que pidió no limitar el rechazo a las agresiones físicas y también discutir los mensajes de discriminación que, según sostuvo, contribuyen a naturalizar la violencia.

“En estos días se pasaron varias líneas rojas”, expresó Santoro. Al referirse al episodio ocurrido en el Rosedal, lo calificó como una “cacería humana” y planteó que los ataques no pueden analizarse de manera aislada de las expresiones de odio que circulan en la sociedad y desde distintos espacios de poder.

El dirigente apuntó particularmente contra declaraciones del presidente Javier Milei sobre las identidades trans y la homosexualidad. Cuestionó que se presente a una persona trans como alguien que “se disfraza” de otro género y que se asocie la homosexualidad con la pedofilia. “¿Ustedes se piensan que esto es gratis, que de verdad se puede decir esto y no va a tener consecuencias sociales?”, preguntó ante los legisladores.

Santoro también cuestionó una cultura en la que, según su mirada, la agresividad y la humillación hacia quienes son diferentes aparecen como muestras de valentía. En ese sentido, sostuvo que el problema no se agota en los responsables materiales de las agresiones, sino que también requiere revisar las condiciones sociales que permiten que ese tipo de comportamientos se justifiquen o se conviertan en motivo de burla.

Durante su exposición, reconoció además el testimonio de Emma Ferrario y el de las mujeres trans que se acercaron a la Legislatura para relatar las situaciones de violencia y discriminación que atraviesan. Mencionó las dificultades para acceder a una vivienda, estudiar y desarrollar una vida en condiciones de igualdad, y señaló que la vulnerabilidad económica profundiza las desigualdades dentro de la propia comunidad LGBT+.

“Una persona pobre trans no tiene ninguna oportunidad de ser libre, ninguna”, afirmó. Para el legislador, el Estado no debe limitarse a garantizar libertades individuales, sino que también tiene que intervenir para que quienes sufren discriminación puedan ejercerlas en igualdad de condiciones.

En el cierre, pidió que el repudio institucional no se concentre únicamente en el ataque de Palermo, sino que alcance también las formas de vincularse socialmente. “Desde el rencor, el resentimiento, el odio, la humillación y la discriminación no se puede construir un país más justo”, concluyó.

EL ATAQUE EN LOS BOSQUES DE PALERMO

El episodio que motivó el debate ocurrió durante la madrugada del lunes 2 de noviembre, en inmediaciones de las avenidas de los Ombúes y Andrés Bello, en los Bosques de Palermo. Un grupo numeroso de jóvenes, muchos de ellos movilizados en bicicletas, persiguió y agredió a trabajadoras sexuales trans que se encontraban en la zona.

Los atacantes utilizaron palos, piedras, conos de tránsito y otros elementos contundentes. Parte de la secuencia fue grabada y difundida en redes sociales por los propios participantes, acompañada de mensajes e insultos transfóbicos. Las imágenes permitieron dimensionar la violencia del episodio y generaron un fuerte rechazo de organizaciones sociales, referentes de la diversidad y distintas figuras públicas.

De acuerdo con la información difundida por la Defensoría del Pueblo porteña, al menos seis mujeres resultaron heridas. Otras presentaciones y testimonios elevaron a diez la cantidad de víctimas acompañadas por organismos y organizaciones. Una de ellas sufrió lesiones de gravedad en una oreja.

Las sobrevivientes también denunciaron que no se trató de un hecho completamente aislado. Algunas relataron que ya habían sufrido hostigamientos anteriores por parte de jóvenes que circulaban por el lugar y que, en esta oportunidad, la cantidad de agresores y la violencia desplegada fueron mayores.

La investigación busca determinar cómo se organizó el grupo, quiénes participaron y si existió una planificación previa. Parte de los involucrados pertenecería a colectivos vinculados con el stunt bike, una práctica de acrobacias y piruetas en bicicleta. Las publicaciones realizadas antes y después del episodio, junto con los videos difundidos en redes, forman parte de los elementos que se busca reconstruir.

La Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas especializada en discriminación de la Ciudad inició una investigación de oficio. Entre las medidas dispuestas se encuentran el pedido de registros de las cámaras de seguridad de la zona y la convocatoria a las víctimas y testigos para que aporten sus declaraciones. La causa analiza las lesiones agravadas por haber sido presuntamente cometidas por odio a la identidad de género. Al 6 de noviembre no se habían informado detenciones por el ataque.

REPUDIO EN LA LEGISLATURA Y RECLAMO DE LAS ORGANIZACIONES

El jueves 5 de noviembre, la Legislatura porteña aprobó una declaración de repudio por las agresiones. El tratamiento reunió iniciativas de distintos bloques que condenaron los hechos, expresaron solidaridad con las víctimas y reclamaron que se esclarezca lo ocurrido. También hubo cuestionamientos sobre la actuación policial y la asistencia brindada a las mujeres durante el ataque.

La sesión coincidió con una manifestación de integrantes de la comunidad travesti-trans y LGBT+ frente al edificio legislativo. Allí se reclamó justicia y medidas concretas para prevenir nuevas agresiones. Las víctimas pudieron compartir sus testimonios con representantes de distintos espacios políticos.

El caso volvió a poner en discusión las condiciones de vida de las personas trans en Argentina, especialmente las dificultades para acceder al empleo formal, la educación, la vivienda y la atención sanitaria. Las organizaciones vienen señalando que la exclusión social y laboral expone a muchas mujeres trans a situaciones de mayor vulnerabilidad y limita sus posibilidades de construir proyectos de vida en condiciones de igualdad.

El episodio también se produjo en la previa de la 35ª Marcha del Orgullo, convocada para este sábado 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. La movilización volverá a reunir a organizaciones y personas de la diversidad sexual en un contexto atravesado por reclamos contra la discriminación, la violencia y los retrocesos en materia de derechos.

En ese escenario, las declaraciones de Santoro trasladaron el debate desde la condena puntual de los agresores hacia la responsabilidad política y social de los discursos públicos. Mientras la Justicia intenta identificar a quienes participaron del ataque, la discusión en la Legislatura dejó planteado un interrogante más amplio: cómo evitar que la discriminación se traduzca en violencia contra quienes viven y expresan su identidad de manera diferente.

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