LULA GANÓ EL BALOTAJE EN BRASIL, LOGRÓ UNA HISTÓRICA REELECCIÓN Y DESATÓ REACCIONES EN LA POLÍTICA ARGENTINA
26 octubre, 2026El presidente brasileño derrotó a Flávio Bolsonaro con el 51,79% de los votos válidos y gobernará por un cuarto mandato no consecutivo. Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof celebraron el resultado y destacaron la movilización popular. El candidato derrotado desconoció la victoria y anunció que pedirá la anulación de los comicios. En la votación realizada en Buenos Aires, Lula obtuvo más del 70% de los sufragios.
Luiz Inácio Lula da Silva consiguió una victoria histórica en el balotaje presidencial de Brasil y continuará al frente del país durante otros cuatro años. El mandatario del Partido de los Trabajadores (PT) se impuso este domingo 25 de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro, representante de la derecha brasileña e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una elección marcada por la polarización política y una disputa que se mantuvo abierta hasta el final del escrutinio.
Con el 100% de las secciones electorales totalizadas, según el Tribunal Superior Electoral (TSE), Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos, equivalentes a 64.256.232 sufragios, frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, que reunió 59.826.041 votos. La diferencia superó los 4,4 millones de sufragios y confirmó la continuidad del dirigente del PT en el Palacio de Planalto.
El resultado tuvo un carácter inédito en la historia electoral reciente de Brasil: desde la recuperación de las elecciones presidenciales directas en 1989, ningún candidato había conseguido ganar una segunda vuelta después de haber terminado en el segundo lugar durante la primera. En la votación del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había alcanzado el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula había obtenido el 45,16%.
La victoria generó repercusiones inmediatas en la política latinoamericana, especialmente entre los dirigentes que mantienen afinidad con el proyecto político del presidente brasileño. En la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof fueron algunos de los referentes que celebraron públicamente el resultado, en contraste con la posición del presidente Javier Milei, que había expresado su respaldo a Flávio Bolsonaro.
Cristina Kirchner comparó la elección con el 17 de Octubre
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue una de las primeras dirigentes argentinas en felicitar a Lula. A través de sus redes sociales, destacó la participación popular y comparó la movilización de los votantes brasileños con una fecha emblemática del peronismo.
“Felicitaciones, primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral”, escribió. La referencia remite al 17 de octubre de 1945, cuando una multitud se movilizó en la Plaza de Mayo para reclamar la liberación de Juan Domingo Perón, una jornada que quedó incorporada a la identidad histórica del movimiento peronista.
En su mensaje, la exmandataria también valoró la capacidad de Lula para recuperar terreno durante la campaña y convocar a sus seguidores. La comparación buscó destacar el papel de la movilización popular en una elección que terminó revirtiendo el resultado de la primera vuelta.
El respaldo de Cristina Kirchner se inscribe en una relación política de larga data entre el peronismo y el Partido de los Trabajadores brasileño. Ambos espacios coincidieron en distintas etapas en la defensa de la integración regional, la cooperación económica y el papel del Estado en las políticas sociales.
Kicillof habló de una “noche histórica” y destacó la soberanía brasileña
Axel Kicillof también celebró la victoria del mandatario brasileño. El gobernador de la provincia de Buenos Aires publicó un mensaje en el que presentó el resultado como una señal de que los proyectos políticos pueden recuperarse aun después de atravesar momentos adversos.
“Una noche histórica, un futuro mejor”, escribió el mandatario bonaerense. Luego agregó: “Lula ganó las elecciones, dejando una lección: nunca hay que rendirse”.
Kicillof vinculó el resultado con la defensa de la soberanía nacional y cuestionó las campañas de odio y las presiones externas. “No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad”, sostuvo. El mensaje concluyó con una felicitación al pueblo brasileño y una consigna política: “¡Hay otro camino!”.
La declaración refleja las diferencias entre el gobernador bonaerense y el Gobierno nacional respecto del rumbo económico y las alianzas internacionales. Mientras Kicillof reivindica la intervención estatal y la integración regional, Milei sostiene una agenda liberal, de reducción del gasto público y acercamiento a dirigentes de la derecha internacional.
Lula también se impuso en la votación de Buenos Aires
El resultado tuvo una expresión contundente entre los ciudadanos brasileños que votaron en la Argentina. En la sede diplomática brasileña de Buenos Aires, Lula obtuvo el 70,18% de los sufragios, frente al 29,82% de Flávio Bolsonaro, según los resultados difundidos tras el cierre de los comicios.
La diferencia fue considerablemente mayor que la registrada en el resultado nacional y mostró una preferencia marcada por el mandatario entre los brasileños que participaron de la votación en la capital argentina. Sin embargo, ese resultado corresponde a una jurisdicción electoral específica y no debe extrapolarse al conjunto de la comunidad brasileña residente en el exterior.
El voto de los ciudadanos brasileños que viven fuera del país forma parte de la elección presidencial y se organiza a través de las representaciones diplomáticas habilitadas. La votación en Buenos Aires se convirtió así en uno de los datos destacados de la jornada para la cobertura argentina del balotaje.
Flávio Bolsonaro desconoció el resultado y anunció que pedirá la anulación
La derrota no fue reconocida por Flávio Bolsonaro, quien cuestionó la decisión judicial que extendió el horario de votación en determinadas secciones electorales. Tras conocerse el resultado, el senador afirmó que no aceptaría la validez de los comicios y anticipó que recurrirá a la Justicia para solicitar su anulación.
“Es imposible reconocer el resultado de las elecciones en el contexto de cómo sucedieron estas cosas”, sostuvo el candidato del Partido Liberal. También calificó como “inaceptable” la decisión de ampliar el horario de votación y aseguró que, a su entender, alteró las condiciones de la competencia.
La medida fue adoptada por el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin ante dificultades de transporte que afectaron el traslado de votantes en algunas ciudades, entre ellas localidades de Bahía y San Pablo. La extensión se aplicó a las secciones que todavía permanecían abiertas, mientras que los votos registrados en las mesas que ya habían cerrado conservaron su validez.
Un dato relevante es que la propia campaña de Flávio Bolsonaro había solicitado previamente una extensión del horario en determinadas zonas del país. La decisión judicial, por lo tanto, se tomó en un contexto de dificultades logísticas y de pedidos vinculados con el acceso de los electores a las urnas.
El anuncio del candidato derrotado no modifica por sí mismo el resultado oficial. Cualquier impugnación deberá tramitarse por las vías previstas en la legislación electoral brasileña y será la Justicia la que determine si existen fundamentos para adoptar alguna medida. Hasta el momento, el TSE confirmó la victoria de Lula y dio por concluido el escrutinio.
Un cuarto mandato y un país dividido
La reelección permitirá a Lula iniciar en enero de 2027 su cuarto mandato presidencial no consecutivo. El dirigente ya había gobernado Brasil entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023, tras derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022. Con este nuevo triunfo, se convertirá en el primer presidente brasileño elegido cuatro veces por el voto popular.
La campaña estuvo atravesada por diferencias profundas en torno a la economía, la seguridad pública, los programas sociales, el gasto estatal y la política exterior. Lula defendió la continuidad de las políticas sociales y la inversión pública, mientras que Flávio Bolsonaro buscó capitalizar el descontento con el costo de vida y propuso una agenda conservadora, con mayor énfasis en la seguridad y el ajuste del gasto.
La estrechez del resultado evidencia que Brasil continúa atravesado por una fuerte división política. Aunque Lula logró revertir la ventaja que su adversario había obtenido en la primera vuelta, Flávio reunió más de 59 millones de votos y consolidó el peso electoral del espacio que representa a la familia Bolsonaro.
El desafío para el presidente reelecto será construir acuerdos en un escenario legislativo complejo y responder a las demandas económicas y sociales que marcaron la campaña. La victoria electoral le garantiza la continuidad en el Ejecutivo, pero no elimina las diferencias que atraviesan a la sociedad brasileña ni asegura que pueda avanzar sin obstáculos con todas sus iniciativas.
El impacto regional y la relación con Javier Milei
La continuidad de Lula también tendrá consecuencias para la política sudamericana. Brasil es la principal economía de América Latina y uno de los socios comerciales más importantes de la Argentina. Su orientación en materia de comercio exterior, integración regional y relaciones con las principales potencias influye en el funcionamiento del Mercosur y en las negociaciones entre los países vecinos.
La relación entre Lula y Milei estuvo marcada por diferencias ideológicas y cruces públicos desde la llegada del argentino a la Presidencia. El mandatario brasileño mantiene una visión favorable a la integración regional y al multilateralismo, mientras que Milei prioriza sus vínculos con Estados Unidos y otros gobiernos de orientación liberal y conservadora.
Durante la campaña, el Presidente argentino expresó su apoyo a Flávio Bolsonaro, por lo que el triunfo de Lula representa una derrota política para el candidato que respaldaba. No obstante, el resultado electoral no implica por sí mismo una ruptura diplomática ni comercial entre Brasil y la Argentina: ambos países mantienen intereses económicos compartidos y una relación bilateral que excede las afinidades personales de sus presidentes.
Las felicitaciones de Cristina Kirchner y Axel Kicillof, por su parte, reflejan la lectura que sectores del peronismo hacen del resultado: una victoria que fortalece a un aliado regional y demuestra que el proyecto político de Lula conserva una base electoral capaz de imponerse en una contienda muy ajustada.
Con el resultado confirmado y el anuncio de Flávio Bolsonaro de recurrir a la Justicia, Brasil inicia una nueva etapa política con Lula al frente del Ejecutivo hasta 2031. La elección dejó una victoria histórica para el PT, una oposición que mantiene un caudal electoral considerable y una disputa que seguirá teniendo repercusiones en el debate político regional.


