PEDRO SÁNCHEZ CRUZÓ A MILEI TRAS SUS INSULTOS EN ESPAÑA: “VINO A DAR LECCIONES”
24 octubre, 2026El presidente del Gobierno español respondió a las descalificaciones de Javier Milei y cuestionó su discurso durante una visita a Madrid. Además, contrastó la evolución del salario mínimo en ambos países y defendió las políticas salariales de su administración. El enfrentamiento se produjo en plena antesala de las elecciones generales españolas, previstas para el 29 de noviembre.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió a las críticas de Javier Milei luego de que el mandatario argentino lo calificara de “impresentable dictador”, “delincuente” y “ladrón” durante su visita a Madrid. En una entrevista en el programa La Revuelta, conducido por David Broncano, el dirigente socialista cuestionó que su par argentino viajara al país europeo para atacar a su Gobierno y defender un modelo económico opuesto al que impulsa la administración española.
“Vino aquí a dar lecciones”, afirmó Sánchez, en referencia a las declaraciones que Milei realizó durante una presentación organizada por Nueva Economía Fórum. El jefe del Ejecutivo español también puso el foco en las políticas salariales de ambos países y contrapuso la evolución del salario mínimo en España con la caída del poder adquisitivo que atribuyó a la Argentina.
“Viene un tipo que ha bajado el 40% el salario mínimo interprofesional a decirle a este país que lo ha subido un 66%”, sostuvo. La cifra corresponde a la comparación planteada por Sánchez y remite a la evolución del salario mínimo en cada país; no debe interpretarse como una variación nominal equivalente, ya que la comparación depende del período considerado y de si se tiene en cuenta la inflación.
El mandatario español también respondió con ironía a los agravios personales. “Si insultan, allá ellos”, expresó. Luego agregó: “Me insultan de todo, se acuerdan de mi madre. Yo también me acuerdo de las suyas cuando subo las pensiones o cuando subo el salario mínimo”, dijo, al defender las medidas sociales y laborales de su administración.
El origen del nuevo enfrentamiento
Las declaraciones de Sánchez se produjeron después de que Milei participara el miércoles 21 de octubre en un desayuno informativo en Madrid. Allí, el Presidente argentino volvió a cuestionar al socialismo y dirigió una serie de ataques contra el jefe del Gobierno español.
Durante su exposición, Milei vinculó la situación económica de España con las políticas de Sánchez y comparó al socialismo español con el kirchnerismo argentino. También acusó al mandatario europeo de corrupción y sostuvo que no tenía intención de reunirse con él durante su estadía.
“No voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez”, afirmó Milei ante los asistentes al evento. En otro tramo de su discurso, llamó a los españoles a “sacar a los socialistas a patadas” del Gobierno, una expresión que provocó una reacción formal de las autoridades españolas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España condenó las declaraciones del Presidente argentino y cuestionó tanto los insultos como su llamado a expulsar a los socialistas del poder mediante una expresión asociada a la violencia. El Gobierno español sostuvo que el país no acepta injerencias externas ni ataques contra sus instituciones democráticas.
La confrontación también tuvo repercusiones en la política española. Sánchez aprovechó la visita de Milei para cuestionar a los sectores conservadores que mantienen afinidad ideológica con el mandatario argentino, entre ellos el Partido Popular (PP) y Vox. Según el dirigente socialista, ambos espacios quedaron expuestos por la presencia de un referente internacional que defiende abiertamente los recortes del gasto público.
El salario mínimo, en el centro de la discusión
La comparación salarial fue uno de los puntos centrales de la respuesta de Sánchez. En España, el salario mínimo interprofesional pasó de 735,90 euros mensuales en 2018 a 1.221 euros en 2026, en ambos casos para el esquema de 14 pagas. El incremento nominal acumulado supera el 65%, aunque esa variación no equivale a una mejora idéntica del poder adquisitivo, porque también debe contemplarse la evolución de los precios.
En la Argentina, por su parte, el salario mínimo, vital y móvil sufrió una fuerte pérdida de poder de compra durante los primeros años de la gestión de Milei, según distintas estimaciones elaboradas a partir de su evolución frente a la inflación. La magnitud exacta de esa caída depende del mes inicial y final que se utilicen para la comparación.
El contraste refleja dos enfoques económicos diferentes. Mientras el Gobierno español reivindica los aumentos del salario mínimo como una herramienta para mejorar los ingresos de los trabajadores, la administración argentina sostiene que su programa de ajuste fiscal y desregulación busca estabilizar la economía, reducir la inflación y crear condiciones para el crecimiento.
La discusión, sin embargo, no se limita al salario mínimo. También involucra el papel del Estado, la política tributaria, el gasto público y las medidas de protección social. Milei sostiene que la intervención estatal y el gasto público excesivo perjudican el crecimiento; Sánchez, en cambio, defiende la acción del Estado para sostener los ingresos y los servicios públicos.
Una disputa política que comenzó en 2024
El enfrentamiento entre ambos mandatarios no es nuevo. En mayo de 2024, durante una visita a España, Milei cuestionó a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, con declaraciones que provocaron una crisis diplomática. El Gobierno español retiró temporalmente a su embajadora en Buenos Aires y reclamó una disculpa pública al Presidente argentino.
Desde entonces, las diferencias ideológicas se combinaron con cruces personales y críticas públicas. Milei convirtió al socialismo y a sus dirigentes en blancos habituales de sus discursos, mientras que Sánchez cuestionó en reiteradas ocasiones el modelo de ajuste argentino y la retórica del mandatario libertario.
La nueva visita de Milei volvió a tensar la relación bilateral. A diferencia de otros viajes oficiales, el Presidente argentino no mantuvo una reunión con Sánchez ni con el rey Felipe VI. En cambio, expresó su cercanía con dirigentes de la derecha española, como Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y Santiago Abascal, líder de Vox.
El contexto electoral le agregó un componente adicional al conflicto. España se prepara para las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre y el oficialismo socialista busca movilizar a sus votantes frente a una oposición conservadora que mantiene diferencias internas sobre la estrategia electoral y el alcance de las políticas de ajuste.
En ese escenario, la visita del mandatario argentino se convirtió en un nuevo eje de la disputa política española. Sánchez cuestionó a los dirigentes conservadores por su cercanía con Milei, mientras el Presidente argentino utilizó su intervención pública para respaldar las ideas liberales y atacar al Gobierno socialista.
El cruce vuelve a mostrar cómo las diferencias entre ambos líderes exceden la relación diplomática entre Argentina y España y se inscriben en una disputa ideológica más amplia sobre el rumbo económico, el papel del Estado y las políticas sociales. Por el momento, no hay señales de un acercamiento entre los dos gobiernos, que mantienen una relación marcada por los cuestionamientos públicos y los desacuerdos políticos.



