SANTILLI BUSCA ACUERDOS CON LOS GOBERNADORES PARA IMPULSAR REFORMAS Y RECLAMA MÁS INVERSIONES
18 octubre, 2026El jefe de Gabinete expuso ante el Consejo Federal de Inversiones y defendió el RIGI como herramienta para atraer capitales. Aseguró que existen proyectos presentados por US$ 208.000 millones, reclamó obras viales y ferroviarias y volvió a cuestionar a Axel Kicillof por la política tributaria bonaerense.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamó construir acuerdos con los gobernadores para avanzar con las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional y generar condiciones que favorezcan la llegada de inversiones. Durante una exposición realizada el viernes 16 de octubre ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el funcionario destacó el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), planteó la necesidad de mejorar la infraestructura logística y marcó diferencias con la administración bonaerense de Axel Kicillof.
“Se trata de acompañar en cosas que te cambian la historia”, sostuvo Santilli al referirse a las negociaciones políticas con las provincias. En ese sentido, aclaró que el oficialismo busca respaldos para iniciativas concretas y no acuerdos destinados únicamente a sostener posiciones políticas. “No acuerdos de politiquería para sostener cualquier cosa”, afirmó.
El planteo se inscribe en la estrategia de la Casa Rosada de sumar apoyo de los mandatarios provinciales para avanzar con su agenda económica y legislativa. La relación con las provincias resulta clave para impulsar proyectos que requieren coordinación entre jurisdicciones, además de reunir los consensos necesarios en el Congreso.
Uno de los ejes centrales de la presentación fue el RIGI, creado por la Ley Bases de 2024 para ofrecer incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios, junto con garantías de estabilidad, a grandes proyectos de inversión que cumplan los requisitos establecidos. El régimen alcanza actividades como energía, petróleo y gas, minería, infraestructura, tecnología, siderurgia, forestoindustria y turismo.
Según los datos expuestos por Santilli, las iniciativas presentadas bajo ese esquema representan alrededor de US$ 208.000 millones, mientras que proyectos por US$ 60.000 millones ya fueron aprobados. Las cifras corresponden al universo de propuestas vinculadas al régimen y no significan que todo ese capital se haya desembolsado ni que la totalidad de los proyectos se encuentre en ejecución.
La diferencia entre los montos anunciados y las inversiones efectivamente concretadas es central para dimensionar el alcance del programa: la presentación de una iniciativa y su aprobación administrativa son etapas distintas de la puesta en marcha de una obra o actividad productiva.
El funcionario identificó cuatro sectores que, según la visión oficial, pueden impulsar el crecimiento: el campo y la agroindustria, los hidrocarburos, la minería y la economía del conocimiento. La apuesta del Gobierno es que estas actividades amplíen la producción, generen empleo y aumenten las exportaciones. Sin embargo, su desarrollo también depende de factores como el financiamiento, la demanda, los costos y la infraestructura disponible.
En ese último punto, Santilli hizo hincapié en las conexiones viales y ferroviarias que permiten trasladar la producción desde las zonas de origen hasta los principales centros industriales y portuarios. Mencionó el trabajo sobre aproximadamente 1.500 kilómetros de rutas transferidas a las provincias, con financiamiento internacional, y señaló la necesidad de ampliar corredores estratégicos como las rutas nacionales 3, 5 y 7.
También se refirió al ferrocarril Belgrano Cargas, una pieza relevante para el transporte de productos agrícolas y otras mercancías desde el norte argentino hacia los puertos, especialmente los ubicados en el área de Rosario. Según explicó, existen cuatro intervenciones consideradas fundamentales para mejorar su funcionamiento y facilitar una eventual concesión. Sin esas obras, advirtió, el esquema no resultaría viable.
La infraestructura ferroviaria es una demanda histórica de las economías regionales, ya que el costo del transporte incide en la competitividad de las producciones alejadas de los principales puertos. La recuperación y modernización de esos corredores es uno de los desafíos que atraviesan las discusiones sobre logística, inversión y desarrollo exportador.
Durante la exposición, el jefe de Gabinete también confirmó que se alcanzó un entendimiento técnico con los equipos del CFI sobre el proyecto de cabotaje, que deberá continuar su trámite legislativo en el Senado. La iniciativa forma parte de las propuestas del Gobierno para modificar las condiciones de operación del transporte y ampliar la participación de operadores privados.
El CFI es un organismo integrado por las provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, creado para promover el desarrollo regional y coordinar políticas vinculadas con la producción y la inversión. Por su composición federal, funciona como un espacio de intercambio entre las administraciones provinciales y permite discutir proyectos que involucran a más de una jurisdicción.
La presentación de Santilli también estuvo atravesada por la disputa política y económica con la provincia de Buenos Aires. El funcionario cuestionó la presión tributaria bonaerense y la decisión de Kicillof de no adherir al RIGI. Desde la perspectiva del Gobierno nacional, esas condiciones pueden dificultar la llegada de capitales y la creación de empleo; se trata, no obstante, de una evaluación política del oficialismo sobre el modelo económico provincial.
La discusión sobre la adhesión al régimen tiene implicancias concretas, porque la normativa nacional contempla beneficios para proyectos que cumplan sus condiciones, pero la participación provincial requiere decisiones propias en el marco de las competencias locales. El debate forma parte de las diferencias más amplias entre la Casa Rosada y la administración bonaerense sobre el papel del Estado, la política fiscal y los mecanismos para estimular la actividad productiva.
En paralelo, el Gobierno busca avanzar en negociaciones con los mandatarios provinciales por su agenda legislativa y por las previsiones presupuestarias para 2027. Santilli viene manteniendo contactos con gobernadores para discutir distintas iniciativas nacionales, en un escenario en el que el oficialismo necesita construir mayorías para aprobar sus proyectos.
El desafío para la administración nacional será convertir los anuncios de inversión en proyectos con financiamiento definido, plazos de ejecución y resultados verificables, al mismo tiempo que consigue acuerdos para las obras de infraestructura que requieren coordinación entre Nación y provincias. La exposición en el CFI dejó en claro que el Gobierno busca vincular su programa de reformas con una estrategia de desarrollo basada en sectores exportadores, aunque la concreción de ese objetivo dependerá de las decisiones políticas y económicas que se adopten en los próximos meses.


