EL GOBIERNO DESIGNÓ A DIEGO MASARAGIAN AL FRENTE DE DISCAPACIDAD TRAS EL ACCIDENTE DE PABLO DI LISCIA
14 octubre, 2026El Ministerio de Salud confirmó el nombramiento del funcionario, que hasta ahora conducía la Administración Nacional de Establecimientos de Salud. Reemplazará a Di Liscia, quien permanece internado tras sufrir un accidente en moto a fines de septiembre. El cambio se produce en medio de una etapa de tensión por las auditorías, las prestaciones y el financiamiento de las políticas destinadas a las personas con discapacidad.
El Gobierno de Javier Milei designó a Diego Masaragian como nuevo secretario nacional de Discapacidad, en reemplazo de Pablo Di Liscia, quien continúa bajo atención médica luego de sufrir un accidente de tránsito mientras circulaba en moto. La decisión fue anunciada el martes 13 de octubre por el Ministerio de Salud, que conduce Mario Lugones, y apunta a garantizar la continuidad administrativa de un área atravesada por disputas presupuestarias y cuestionamientos a la gestión.
Masaragian se desempeñaba como administrador nacional de Establecimientos de Salud, organismo responsable de la gestión de varios hospitales e instituciones sanitarias nacionales. Su nombramiento se produjo después de que Di Liscia quedara imposibilitado de continuar con sus funciones tras el siniestro ocurrido a fines de septiembre, pocos días después de haber asumido formalmente la conducción del área.
En el comunicado oficial, la cartera sanitaria sostuvo que el cambio busca “garantizar la continuidad de la gestión y profundizar el proceso de optimización iniciado en el área”. Entre las prioridades mencionadas figuran el fortalecimiento de los mecanismos de control, la continuidad de las auditorías y la mejora del acceso a las prestaciones para las personas con discapacidad.
El nuevo secretario tiene experiencia en la administración pública sanitaria. Fue designado al frente de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud en julio de 2025, desde donde coordinó la gestión de los hospitales Posadas, Baldomero Sommer, Ramón Carrillo y Laura Bonaparte, además del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS). Antes había sido director nacional de Gestión de Servicios Asistenciales, dependiente del Ministerio de Salud.
Su llegada a la Secretaría Nacional de Discapacidad representa un nuevo cambio en la conducción de un área que tuvo varias modificaciones desde el inicio de la gestión libertaria. La reorganización se produjo después de que el Gobierno disolviera la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y trasladara sus funciones al ámbito del Ministerio de Salud, en medio de una crisis política y judicial por presuntas irregularidades en la compra de medicamentos e insumos.
Di Liscia había sido designado el 22 de septiembre, luego de la renuncia de Alejandro Vilches, quien dejó el cargo en medio de las tensiones por el rumbo de la política de discapacidad y las discusiones sobre el presupuesto. Antes de Vilches, la conducción del organismo había estado a cargo de Diego Spagnuolo, apartado en agosto de 2025 después de que se difundieran audios atribuidos a él sobre presuntos cobros ilegales vinculados con compras de medicamentos. La causa judicial derivó en procesamientos de exfuncionarios y empresarios, que son objeto de investigación y no equivalen a una condena definitiva.
El accidente de Di Liscia ocurrió el 29 de septiembre, cuando circulaba en moto. Como consecuencia, sufrió fracturas en varias costillas, la clavícula y el omóplato, y fue internado en el Hospital Pirovano, en la Ciudad de Buenos Aires. Según los reportes difundidos por medios nacionales, los estudios descartaron lesiones neurológicas, aunque permanecía en terapia intensiva. El Ministerio de Salud le deseó una pronta recuperación y explicó que la designación de un reemplazante responde a la necesidad de mantener en funcionamiento el área.
Durante los días posteriores al accidente, la cartera sanitaria había dispuesto que Rodrigo Sbarra, secretario de Gestión Administrativa, se hiciera cargo de manera interina del despacho y la resolución de los asuntos de la Secretaría Nacional de Discapacidad. Esa medida buscó evitar una interrupción de las tareas administrativas mientras Di Liscia se encontraba impedido de ejercer sus funciones.
El recambio ocurre en un momento delicado para las políticas de discapacidad. El Gobierno sostiene que necesita revisar los mecanismos de asignación de recursos, auditar pensiones y prestaciones y detectar posibles irregularidades. Sin embargo, organizaciones del sector, prestadores y familiares de personas con discapacidad vienen cuestionando las demoras en los pagos, el financiamiento de los servicios y el impacto de los cambios presupuestarios sobre la atención.
La discusión también llegó al Congreso. La Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad, aprobada por el Poder Legislativo pese al rechazo presidencial, estableció medidas para sostener prestaciones y actualizar recursos destinados al sector. Después de vetar la norma, el Gobierno quedó obligado a avanzar con su aplicación tras distintas intervenciones judiciales. Al mismo tiempo, el proyecto de Presupuesto 2027 abrió una nueva controversia por las modificaciones previstas para el régimen de prestaciones y pensiones.
En ese escenario, la nueva conducción deberá afrontar la continuidad de las auditorías y la administración de los recursos, pero también los reclamos de quienes dependen de los servicios de apoyo, rehabilitación, transporte, educación y atención sanitaria. La forma en que se implementen los controles será determinante para evitar que la revisión de prestaciones derive en perjuicios para personas que cumplen con los requisitos para recibirlas.
El nombramiento de Masaragian es, además, el cuarto cambio en la conducción del área desde que comenzó la gestión de Milei, si se considera la etapa inicial bajo Spagnuolo y las posteriores designaciones de Vilches, Di Liscia y el actual reemplazante. La sucesión refleja la inestabilidad institucional que atravesó el organismo, primero por las denuncias judiciales y luego por los conflictos presupuestarios y las dificultades para sostener una conducción estable.
Por ahora, el Ministerio de Salud no anunció cambios específicos en los programas vigentes ni modificaciones inmediatas en las prestaciones como consecuencia del nombramiento. La nueva gestión deberá definir cómo continuará el trabajo administrativo y de control, mientras sigue abierto el debate sobre el financiamiento y el alcance de las políticas públicas destinadas a las personas con discapacidad.



