NÚMEROS FATÍDICOS PARA LA ARGENTINA
25 septiembre, 2026En una semana en la que los números de las encuestas le dan para atrás al gobierno de Milei, mientras la oposición se muestra en pleno proceso de reproducción, el pueblo ve empeorar su calidad de vida todos los días. Los datos que salieron a la luz en estos últimos 7 días sirven para comprender los verdaderos motivos de la decepción con el rumbo de la economía de carne y hueso
CONSUMO
Si hay un lugar donde mueren todas las excusas sobre el pésimo momento económico de un país, es cuando el consumo masivo cae de manera sostenida y permanente.
Un informe de Scentia asegura que el consumo masivo cayó 0,7 por ciento en agosto respecto a julio y mostró señales de retroceso en supermercados, autoservicios y mayoristas. La comparación interanual mostró una caída de 1,5 por ciento respecto a agosto de 2025, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses del año arrojó una baja de 2,7 por ciento.
INFLACIÓN
El gobierno desde el día que asumió se planteó como principal objetivo bajar la inflación. El discurso repetido del superávit fiscal es el único método para lograrlo a pesar de que la consecuencia haya sido destruir la economía. En ese estado de situación el INDEC publicó un informe que dice que en agosto la inflación fue de 1,7 por ciento mensual (el registro más bajo en 14 meses). Pero también el informe sostiene que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó un 2,6 por ciento, marcando una suba mayor al índice general y acumulando un incremento interanual del 39,6 por ciento. Los alimentos con mayores subas fueron:
cebolla 42.7 por ciento, zapallo anco 35.5, banana 30,4 y papa 22 por ciento.
Hay consultoras que estiman que en septiembre los alimentos empujan el IPC y proyectan una inflación promedio del 2 por ciento.
DESOCUPACIÓN
La desocupación al igual que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios se ha transformado en las principales causas de preocupación de las y los argentinos.
También el INDEC informó que la tasa de desempleo avanzó 0,3 puntos porcentuales respecto al mismo período del año pasado. Ubica a la desocupación en un 7,9 por ciento en el segundo trimestre de 2026.
Por otro lado, la desocupación ampliada (empleo parcial) se elevó al 15,9 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), mientras que el empleo informal se ubica en niveles históricos. Ya representa el 45 por ciento de los trabajadores ocupados. En otro aspecto, el trabajo por cuenta propia (antes conocido como changas) pasó a ser la principal modalidad de crecimiento del empleo.
INDUSTRIA
Como ya habíamos contextualizado la semana pasada en este medio, tanto la Industria como la Construcción llegaron a niveles de caída similares al 2001.
La industria retrocedió 5 por ciento frente a junio de 2026. Esto ubica al uso de la capacidad instalada en un 58,2 por ciento. Doce de las dieciséis principales actividades industriales registraron bajas interanuales.
Según el informe mensual elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), durante agosto la actividad metalúrgica marcó una caída interanual del 6,1 por ciento y retrocedió un 3,9 respecto a julio. Con esos resultados, el sector acumuló una contracción del 5,6 por ciento en los primeros ocho meses del año. Lapidario.
POBREZA
La manera de medir la pobreza que utiliza el INDEC es anacrónica, fuera de época. La composición de la canasta está desactualizada. Se estructuró en base a la Encuesta de Gastos de los Hogares de los años 2004 y 2005. No refleja completamente los cambios en los hábitos de consumo modernos. Hay más personas que alquilan hoy que hace 22 años y ese costo ya no representa el 20 por ciento de los ingresos, es más del doble. Lo mismo sucede con las tarifas de electricidad, gas y agua potable, por dar algunos ejemplos. En este contexto, esta semana el INDEC sentenció que volvió a crecer la pobreza. Saltó del 28 al 32,3 por ciento de la población en el primer semestre. Más de 15 millones de argentinos y argentinas. La realidad evidencia que no alcanza con la desaceleración de la inflación. El empeoramiento del empleo y la actividad económica, y la menor cobertura de las ayudas sociales explican el retroceso.
Por otra parte, la indigencia- es decir- la falta de recursos para comer, subió del 6,3 al 7,5 por ciento.
Otro dato desolador es que la pobreza afectó al 44,5 por ciento de los chicos y adolescentes de hasta 14 años.
En el listado de preocupaciones del presidente Milei nunca estuvo entre las prioridades mejorar los números de la economía que el pueblo vive a diario. En cambio, sí le interesa poner en práctica la teoría de Hood Robin, quitarle a los pobres para darle a los ricos.
Otros números que también le interesan a Milei pensando en sus posibilidades de ser reelecto, se asocian a las encuestas de opinión que aprueban o desaprueban su gestión de gobierno.
Esta semana la consultora Poliarquía registró que el Presidente tiene una valoración negativa del 52 por ciento. Tres puntos más que en agosto.
El trabajo de campo también mide la percepción sobre la situación del país, y en ese aspecto, el gobierno también presenta registros desfavorables. El 55 por ciento de los encuestados cree que el país empeoró respecto de un año atrás, dos puntos por encima de la medición anterior. Respecto a la proyección para los próximos doce meses, el 41 por ciento cree que la situación empeorará, frente al 35 que espera una mejora y el 21 que considera que permanecerá igual.


