ESTADOS UNIDOS AUTORIZÓ UNA POSIBLE VENTA DE CUATRO HELICÓPTEROS BLACK HAWK A LA ARGENTINA POR US$140 MILLONES
11 septiembre, 2026El Departamento de Estado estadounidense dio luz verde a una operación solicitada por el Gobierno de Javier Milei para incorporar cuatro UH-60L Black Hawk al Ejército Argentino. El paquete incluye motores, equipamiento de comunicaciones, navegación, rescate y mantenimiento. La operación todavía debe atravesar el proceso formal de venta y la revisión del Congreso de Estados Unidos.
El Gobierno de Estados Unidos autorizó este jueves una posible venta a la Argentina de cuatro helicópteros militares UH-60L Black Hawk y equipamiento asociado por un valor estimado de US$140 millones, en una operación solicitada por la administración de Javier Milei y destinada principalmente a reforzar las capacidades de la Aviación de Ejército.
La autorización fue comunicada por el Departamento de Estado norteamericano y contempla no solamente las aeronaves fabricadas por Sikorsky, empresa perteneciente a Lockheed Martin, sino también un conjunto de componentes, servicios y equipos necesarios para su operación. Entre ellos aparecen dos motores T700-GE-701D fabricados por General Electric, además de sistemas de radio, GPS, transpondedores, equipos de aterrizaje, elementos de rescate y emergencia, repuestos y software y herramientas para mantenimiento.
Sin embargo, hay una precisión importante: la decisión de Washington no significa que la compra ya esté cerrada ni que los cuatro helicópteros hayan sido adquiridos definitivamente por la Argentina. Se trata de la autorización de una posible operación de Foreign Military Sales (FMS), el mecanismo mediante el cual Estados Unidos concreta ventas de equipamiento militar a gobiernos extranjeros.
La notificación abre ahora una instancia formal antes de que pueda completarse la operación.
QUÉ HELICÓPTEROS INCORPORARÍA LA ARGENTINA
Los aparatos contemplados son UH-60L Black Hawk, una variante del helicóptero utilitario de transporte medio desarrollado por Sikorsky para el Ejército estadounidense.
El Black Hawk entró en servicio con el Ejército de Estados Unidos en 1979 para reemplazar progresivamente al UH-1 Iroquois, conocido como Huey. Desde entonces, la familia UH-60 se convirtió en uno de los principales helicópteros militares de transporte de Estados Unidos y fue incorporada por numerosos países.
El UH-60L es una evolución del modelo original, con mejoras en capacidad de carga, velocidad, sistemas de vuelo y motorización. De acuerdo con información del propio Ejército estadounidense, un Black Hawk puede transportar hasta 11 soldados equipados, además de cumplir misiones de transporte de carga, evacuación aeromédica, búsqueda y rescate, comando y control y apoyo a operaciones militares.
En el caso argentino, las aeronaves serán destinadas al Comando de Aviación del Ejército y permitirán recuperar una capacidad de transporte medio que las Fuerzas Armadas habían perdido progresivamente con la salida de servicio de aeronaves de generaciones anteriores.
Según la información difundida sobre la operación, los nuevos helicópteros reemplazarán progresivamente a los Bell UH-1H y Huey II utilizados actualmente por la Aviación de Ejército.
UN PAQUETE QUE VA MÁS ALLÁ DE LOS CUATRO HELICÓPTEROS
Los US$140 millones no corresponden exclusivamente al valor de las cuatro aeronaves.
La operación incluye un paquete de equipamiento y apoyo destinado a permitir que los helicópteros puedan incorporarse al sistema operativo argentino. Entre los elementos contemplados figuran dos motores T700-GE-701D, sistemas de navegación y posicionamiento, radios, transpondedores, equipos para aterrizaje, elementos de emergencia y rescate, repuestos y herramientas y software para mantenimiento.
Los motores T700 forman parte de la familia de propulsores utilizada por diferentes variantes del Black Hawk y también son empleados en aeronaves de ataque como el AH-64 Apache.
El listado muestra que la operación está pensada como una incorporación integral y no simplemente como la adquisición de cuatro células de helicópteros.
Además, según información especializada, las unidades serán Black Hawk reacondicionados, con entregas escalonadas. La primera etapa contempla cuatro aeronaves.
LA OPERACIÓN TODAVÍA NO ESTÁ CERRADA
Uno de los aspectos centrales para entender el anuncio es el procedimiento estadounidense.
La operación se canaliza mediante el programa Foreign Military Sales (FMS), utilizado por Washington para concretar ventas de material, servicios y capacitación militar a gobiernos extranjeros. En este esquema, el comprador no negocia directamente la adquisición con el fabricante como si se tratara de una operación comercial convencional.
El Departamento de Estado debe autorizar previamente la transferencia y, cuando corresponde por el monto o las características del material, notificar al Congreso estadounidense.
En este caso, la notificación fue identificada como Transmittal 26-79, fechada el 10 de septiembre de 2026. A partir de ahora comienza el período de revisión parlamentaria correspondiente. Según información especializada sobre el procedimiento FMS, para países que no forman parte de la OTAN ni del grupo de aliados comprendidos en la excepción correspondiente, el plazo de revisión es de 30 días. Si no existe una resolución conjunta que bloquee la operación, el Gobierno estadounidense puede avanzar hacia la oferta formal.
Por eso, aunque el anuncio representa un avance importante, todavía resta completar la documentación contractual y las etapas posteriores para que la operación se transforme en una compra efectiva.
UN PROYECTO QUE EL GOBIERNO ARGENTINO VENÍA GESTIONANDO
La incorporación de los Black Hawk no surgió de manera repentina.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, había viajado a Estados Unidos en marzo de este año con el objetivo de avanzar en las negociaciones para adquirir este tipo de aeronaves. Durante aquella visita mantuvo reuniones con funcionarios estadounidenses y buscó destrabar la incorporación de equipamiento para las Fuerzas Armadas.
En aquel momento, el Ministerio de Defensa tenía contemplados US$10 millones en el presupuesto para la adquisición de los helicópteros, mientras que la intención oficial era conseguir que las primeras unidades pudieran llegar durante 2026.
La negociación terminó encaminándose por la vía FMS, una modalidad que permite concretar operaciones de gobierno a gobierno y que ya fue utilizada por otros países de la región para incorporar Black Hawk.
Brasil, por ejemplo, recibió en noviembre de 2025 el primero de una nueva tanda de 12 UH-60M adquiridos mediante un acuerdo FMS con Estados Unidos, destinados a modernizar su flota de helicópteros y a mantener capacidades de transporte, búsqueda y rescate, evacuación de heridos y apoyo ante emergencias.
EL ANTECEDENTE QUE NO LLEGÓ A CONCRETARSE
La llegada de los Black Hawk también representa un cambio respecto de otras alternativas que la Argentina había analizado para recuperar su capacidad de helicópteros medianos.
En diciembre de 2024, el Ejército había lanzado una licitación para adquirir tres Black Hawk usados, pero el proceso fue posteriormente dejado sin efecto debido a la falta de crédito presupuestario. La nueva estrategia pasó entonces a desarrollarse directamente mediante negociaciones con Washington y bajo el esquema FMS.
También había quedado sin concreción un proyecto para incorporar helicópteros Airbus H215. En 2023 se había firmado una carta de intención para adquirir 12 unidades, pero esa iniciativa no terminó transformándose en un contrato de compra.
De esta manera, el acuerdo anunciado por Estados Unidos constituye el avance más concreto hasta ahora para recuperar una capacidad de transporte medio dentro de la Aviación de Ejército.
PARA QUÉ LOS UTILIZARÁ EL EJÉRCITO ARGENTINO
El Black Hawk es un helicóptero diseñado para cumplir múltiples funciones y no exclusivamente para operaciones de combate.
En el caso argentino, la operación fue presentada como una herramienta para fortalecer las capacidades de seguridad fronteriza, asistencia humanitaria y respuesta ante desastres, además de mejorar las posibilidades operativas de las Fuerzas Armadas. El Departamento de Estado estadounidense sostuvo que la incorporación contribuirá a la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La versatilidad de la aeronave permite utilizarla para transportar personal y cargas, realizar evacuaciones médicas, participar de operaciones de búsqueda y rescate y responder ante emergencias en zonas de difícil acceso.
Esto adquiere particular relevancia para un país de las dimensiones de la Argentina, donde las Fuerzas Armadas participan periódicamente en tareas de apoyo a la población frente a inundaciones, incendios, emergencias climáticas y otras situaciones que requieren despliegues rápidos.
UN NUEVO PASO EN EL VÍNCULO MILITAR ENTRE BUENOS AIRES Y WASHINGTON
La autorización se produce además en un contexto de profundización de la cooperación en materia de defensa entre Argentina y Estados Unidos durante la gestión de Milei.
La Argentina mantiene desde 1998 la condición de aliado importante extra-OTAN de Estados Unidos, un estatus que facilita distintos mecanismos de cooperación y acceso a equipamiento y entrenamiento, aunque no convierte al país en miembro de la Alianza Atlántica.
La adquisición de los Black Hawk se suma a otras iniciativas impulsadas por la actual administración para modernizar las Fuerzas Armadas, en un proceso que también incluyó adquisiciones y proyectos vinculados con aeronaves, sistemas de defensa y equipamiento militar.
En paralelo, Washington definió a la Argentina como un socio relevante para sus objetivos de seguridad en Sudamérica. En el comunicado sobre los helicópteros, el Departamento de Estado calificó al país como una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en la región y señaló que la operación contribuiría a los objetivos de política exterior y seguridad nacional estadounidenses.
El anuncio también llega en un momento de mayor movimiento en la agenda de defensa argentina, que incluye el fortalecimiento de capacidades militares y una mayor coordinación estratégica con Estados Unidos.
Por ahora, el paso dado por Washington permite avanzar hacia la concreción de una operación largamente buscada por el Ejército. Los cuatro Black Hawk serían las primeras unidades de una nueva capacidad de transporte medio para la Aviación de Ejército, pero su incorporación definitiva dependerá todavía de completar el proceso FMS y formalizar el acuerdo de compra.



