SUSPENDER LAS PASO EN 2025 GENERÓ UN AHORRO DE SOLO 3% Y PUSO EN DUDA UNO DE LOS ARGUMENTOS DE LA REFORMA ELECTORAL

SUSPENDER LAS PASO EN 2025 GENERÓ UN AHORRO DE SOLO 3% Y PUSO EN DUDA UNO DE LOS ARGUMENTOS DE LA REFORMA ELECTORAL

9 septiembre, 2026 Desactivado Por Sitio digital Columna de Opinión

Un informe de la Fundación Éforo reveló que el Estado destinó $468.083 millones a los partidos políticos y a la organización electoral durante las legislativas de 2025, apenas un 3% menos que en 2021, cuando se realizaron las PASO y las elecciones generales. La diferencia fue de $14.478 millones, unos US$9,5 millones, muy lejos de los más de US$200 millones de ahorro que había proyectado el Gobierno. El principal factor que absorbió la reducción fue el fuerte aumento de los costos logísticos.

La suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) durante las elecciones legislativas de 2025 vuelve a quedar en el centro del debate por la reforma electoral que impulsa el Gobierno de Javier Milei. Un estudio de la Fundación Éforo concluyó que la decisión de realizar una sola jornada electoral nacional no produjo una reducción significativa del gasto público: el ahorro frente a las elecciones legislativas de 2021 fue de apenas 3% en términos reales.

El dato adquiere especial relevancia porque uno de los principales argumentos utilizados por el oficialismo para cuestionar las primarias fue precisamente su costo. Durante 2025, mientras el Congreso debatía la suspensión y posteriormente el Gobierno comenzó a plantear su eliminación definitiva, desde la Casa Rosada se sostuvo que prescindir de las PASO permitiría reducir considerablemente el gasto electoral.

Sin embargo, el análisis de Éforo muestra que la diferencia entre ambos procesos fue mucho menor de lo esperado. En 2025 el Estado destinó $468.083 millones, calculados a valores constantes de ese año, a los partidos políticos y a la política electoral. En las legislativas de 2021, cuando hubo PASO y elecciones generales, el gasto había alcanzado los $482.561 millones.

La diferencia fue de $14.478 millones, equivalente a aproximadamente US$9,5 millones, según la conversión utilizada en el informe. Es decir, pese a que en 2025 se realizó una sola instancia nacional de votación en lugar de las dos que hubo cuatro años antes, el gasto total se redujo apenas un 3%.

LA DISTANCIA ENTRE LA PROMESA Y EL RESULTADO

El contraste con las estimaciones oficiales es uno de los puntos que más sobresale del informe. En abril de 2026, el entonces ministro del Interior y actual jefe de Gabinete, Diego Santilli, había afirmado que la eliminación de las PASO permitiría ahorrar más de US$200 millones.

“Vamos a eliminar las PASO y ahorrar más de 200 millones de dólares para los argentinos”, había expresado Santilli al defender el proyecto oficialista.

La comparación realizada por Éforo muestra que, al menos con la experiencia de las legislativas de 2025, la reducción efectiva del gasto quedó muy por debajo de aquella proyección.

Esto no significa que la suspensión de las primarias no haya generado ningún ahorro. El estudio detectó reducciones importantes en determinados componentes del gasto electoral. El problema fue que esas bajas fueron compensadas por otros costos que continuaron creciendo, especialmente los vinculados con la organización logística de los comicios.

EL CORREO ARGENTINO Y EL COSTO DE LA LOGÍSTICA

Uno de los principales factores que explican el resultado fue el gasto destinado al Correo Argentino, encargado de una parte central del operativo electoral.

Según la Fundación Éforo, durante las elecciones de 2025 el servicio postal demandó $225.113 millones, alcanzando el valor más elevado de toda la serie histórica analizada. Ese monto representó aproximadamente el 48% del gasto electoral total de ese año.

El dato resulta particularmente significativo porque el costo logístico de 2025 incluso superó los valores registrados en procesos electorales que tuvieron más de una jornada.

De acuerdo con el relevamiento, las elecciones presidenciales de 2015 y 2023, ambas con balotaje, registraron un gasto logístico promedio de $190.797 millones a valores constantes. En tanto, las elecciones legislativas de 2017 y 2021, que contaron con PASO, tuvieron un promedio de $183.687 millones.

En otras palabras, la eliminación de una instancia electoral no implicó automáticamente una reducción equivalente de los costos de logística.

El fenómeno es relevante porque una elección nacional requiere una estructura que continúa siendo necesaria aun cuando se reduzca la cantidad de jornadas: distribución y retiro de urnas, traslado de documentación, despliegue territorial, contratación de servicios, almacenamiento y otros componentes vinculados con la organización del proceso.

QUÉ GASTOS SÍ BAJARON

El informe de Éforo también muestra que la suspensión de las PASO tuvo efectos concretos sobre determinados rubros.

Las transferencias vinculadas, entre otros conceptos, con la impresión de boletas, aportes extraordinarios de campaña y el operativo de seguridad registraron una reducción de $129.652 millones respecto de 2023.

Sin embargo, esa disminución no se trasladó de manera proporcional al gasto electoral total debido al incremento de los costos logísticos. El aumento de esos componentes terminó absorbiendo una parte sustancial del ahorro generado por la ausencia de las primarias.

La Fundación Éforo señaló, en ese sentido, que el comportamiento del gasto muestra una “fuerte rigidez a la baja”: aunque desaparezca una de las etapas del calendario electoral, existen numerosos costos estructurales que permanecen.

La vicepresidenta de la organización, Carla Pitiot, también planteó la necesidad de disponer de mayor información sobre la composición de las erogaciones electorales para comprender con mayor precisión qué componentes explican el gasto y cuáles pueden ser reducidos.

2025 FUE MÁS CARO QUE 2009, ANTES DE LAS PASO

El estudio también permite ampliar la comparación histórica y observar qué ocurrió con el gasto electoral antes de la existencia de las primarias.

Las elecciones legislativas de 2009 fueron las últimas realizadas antes de la implementación de las PASO. A valores constantes de 2025, aquellos comicios demandaron aproximadamente $296.967 millones.

En cambio, las elecciones legislativas de 2025, aun sin PASO, tuvieron un costo de $468.083 millones.

La diferencia implica que los comicios de 2025 fueron aproximadamente 58% más costosos en términos reales que los de 2009.

El dato no permite atribuir automáticamente ese aumento a la existencia o ausencia de las PASO, ya que entre ambos procesos transcurrieron 16 años y cambiaron numerosas variables del sistema electoral, la organización estatal, la logística y las modalidades de votación. Pero sí muestra que el gasto electoral no depende exclusivamente de la realización de las primarias.

CÓMO NACIERON LAS PASO EN ARGENTINA

Las PASO fueron creadas mediante la Ley 26.571, sancionada en diciembre de 2009 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. La norma estableció un sistema de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para definir candidaturas a cargos nacionales.

El mecanismo fue diseñado para que las distintas fuerzas políticas pudieran definir sus candidaturas en una misma jornada electoral y con participación de todo el electorado, independientemente de la afiliación partidaria.

Las primeras PASO nacionales se realizaron en 2011 y desde entonces se incorporaron al calendario electoral nacional, con la excepción de las modificaciones introducidas durante la pandemia y, finalmente, la suspensión dispuesta para 2025.

En febrero de 2025, el Congreso sancionó la Ley 27.783, que suspendió específicamente las PASO durante ese año y todas las obligaciones vinculadas con su organización. La norma fue publicada en el Boletín Oficial el 7 de marzo de 2025.

La medida no significó inicialmente la eliminación definitiva del sistema: la ley suspendió las primarias para el proceso electoral de 2025.

EL DEBATE SOBRE SU ELIMINACIÓN CONTINÚA

La experiencia de 2025 volvió a alimentar una discusión que atraviesa a distintos sectores políticos: si las PASO constituyen una herramienta necesaria para ordenar la competencia interna de los partidos o si representan un gasto público que puede evitarse.

Para el Gobierno de Milei, las primarias implican una utilización de recursos estatales para resolver disputas internas de las fuerzas políticas y forman parte de una estructura electoral que debería ser reducida. El oficialismo busca avanzar con una reforma que modifique de manera permanente el sistema de cara a los próximos procesos nacionales.

El informe de Éforo introduce, sin embargo, un elemento económico que complejiza ese argumento: la experiencia de 2025 demuestra que eliminar una instancia electoral no necesariamente reduce en la misma proporción el gasto público total.

La discusión también excede el aspecto presupuestario. Las PASO fueron concebidas como un mecanismo para democratizar la selección de candidaturas y permitir que el electorado participe en las internas partidarias, aunque sus críticos sostienen que en numerosas ocasiones las principales fuerzas presentan listas únicas y convierten la elección en una instancia de competencia entre espacios más que entre candidatos de un mismo partido.

UNA REFORMA QUE VUELVE A PONER EL GASTO ELECTORAL BAJO LA LUPA

El estudio de la Fundación Éforo reconstruyó la evolución del gasto público destinado a los partidos políticos y a la política electoral entre 2007 y 2026, a partir de información oficial de Presupuesto Abierto, el Presupuesto Nacional, el Ministerio de Economía, el Ministerio del Interior y datos del INDEC.

Sus resultados muestran que el problema del costo electoral es más amplio que las PASO. En 2025 hubo una sola jornada nacional y, aun así, el gasto apenas cayó 3% frente a 2021, mientras que la logística se convirtió en uno de los principales componentes del presupuesto electoral.

El dato vuelve a poner bajo análisis uno de los argumentos económicos centrales de la reforma que impulsa el Gobierno. La experiencia concreta de 2025 indica que la suspensión de las primarias produjo un ahorro, pero fue muy inferior al anunciado y no alcanzó para modificar sustancialmente el costo total del proceso electoral.

De cara a las próximas elecciones nacionales, el debate sobre las PASO tendrá entonces dos dimensiones: por un lado, su función dentro del sistema de selección de candidaturas y, por otro, cuánto dinero efectivamente puede ahorrar el Estado si elimina una instancia electoral sin modificar al mismo tiempo los costos estructurales de la organización de los comicios.

Y esa diferencia entre el ahorro esperado y el ahorro realmente obtenido en 2025 será, inevitablemente, uno de los principales argumentos que aparecerán en la discusión por la reforma electoral.

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