KICILLOF CUESTIONÓ A MILEI POR LA SITUACIÓN DE LA INDUSTRIA Y DENUNCIÓ UN PLAN DE DESINDUSTRIALIZACIÓN
3 septiembre, 2026Durante una jornada por el Día de la Industria realizada en Morón, el gobernador bonaerense acusó al Gobierno nacional de impulsar una transformación deliberada de la estructura productiva argentina. También reclamó políticas industriales “inteligentes y soberanas” y advirtió que la recuperación del sector llevará tiempo. Según datos presentados por la Provincia, desde la asunción de Javier Milei cerraron 1.597 empresas bonaerenses y se perdieron más de 46.000 puestos de trabajo industriales.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a cuestionar con dureza la política económica del Gobierno de Javier Milei y afirmó que la Argentina atraviesa una etapa de quiebre para su industria. Lo hizo este miércoles 2 de septiembre, durante una jornada por el Día de la Industria desarrollada en el Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico de Morón.
El encuentro reunió a representantes de cámaras empresariales, empresarios, sindicatos y distintos actores del entramado productivo bonaerense. Kicillof estuvo acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, y el intendente de Morón, Lucas Ghi.
La actividad se desarrolló bajo la consigna “Con producción y trabajo, hay otro camino” y tuvo como eje la situación de las fábricas, las pequeñas y medianas empresas y el empleo industrial en la provincia.
KICILLOF: “HAY UNA DECISIÓN POLÍTICA DE DESINDUSTRIALIZAR”
Durante su intervención, Kicillof sostuvo que las dificultades que atraviesa el sector manufacturero no pueden explicarse únicamente por factores coyunturales.
“Lo que estamos presenciando en la Argentina no es producto del azar ni de una mala coyuntura: hay una decisión política del Gobierno nacional de aplicar un plan sistemático de desindustrialización”, afirmó el gobernador.
En otro tramo de su discurso, calificó esa orientación como “una política criminal” y sostuvo que afecta la historia productiva, la soberanía y las posibilidades de desarrollo del país.
El mandatario bonaerense planteó además que la situación no constituye, desde su perspectiva, un resultado inesperado de la política económica nacional. Según su interpretación, los efectos sobre la industria forman parte del objetivo de modificar la matriz productiva argentina y la manera en que el país se inserta en el comercio internacional.
“Vivimos una etapa de quiebre en el entramado industrial que se profundiza mes a mes”, afirmó Kicillof, quien cuestionó particularmente la apertura comercial y el rumbo general de la economía.
En uno de los cortes difundidos durante la jornada, fue todavía más directo: “Esta política económica anda bien porque los quiebra a ustedes, a los industriales”, sostuvo ante los empresarios presentes.
UNA CRÍTICA AL MODELO ECONÓMICO DE MILEI
Kicillof también cuestionó la idea de que el actual programa económico sea simplemente una aplicación de principios de libre mercado.
En ese sentido, sostuvo que existe una intervención estatal que, según su mirada, favorece un proceso de transformación de la estructura productiva.
“Estas decisiones no son ni anarcocapitalistas ni liberales: hay un Estado fuerte que interviene en el mercado y genera la desindustrialización”, afirmó.
El gobernador consideró que el rumbo elegido por la administración nacional apunta a reducir el peso de la industria dentro de la economía argentina y avanzar hacia una estructura más concentrada en actividades primarias.
“Quieren construir un país primarizado, sin trabajo y sin derechos”, expresó, al tiempo que cuestionó que Argentina avance en sentido contrario a otros países que utilizan herramientas de política industrial.
Kicillof sostuvo que las principales economías del mundo recurren a políticas destinadas a proteger o desarrollar sectores considerados estratégicos por razones económicas, tecnológicas y de soberanía.
LOS DATOS QUE PRESENTÓ LA PROVINCIA
Uno de los principales argumentos utilizados durante la jornada estuvo relacionado con la evolución de las empresas y el empleo industrial en territorio bonaerense.
El ministro Augusto Costa afirmó que desde la asunción de Milei cerraron 1.597 empresas bonaerenses y se perdieron más de 46.000 puestos de trabajo en el sector industrial. Los números fueron difundidos por el Gobierno provincial durante el encuentro y forman parte del diagnóstico que la administración de Kicillof realiza sobre el impacto de las políticas nacionales.
Costa responsabilizó directamente al Gobierno nacional por ese proceso y sostuvo que la industria atraviesa “una situación muy crítica”.
También cuestionó el contraste entre el tratamiento que reciben los sectores productivos y las actividades financieras o especulativas. “Los verdaderos héroes están todos los días en cada una de las fábricas”, afirmó.
Es importante señalar que las cifras de empresas cerradas y puestos de trabajo fueron presentadas por el Gobierno bonaerense, por lo que corresponden al diagnóstico elaborado por la Provincia y no deben confundirse con una medición independiente del impacto de cada una de las políticas nacionales.
QUÉ DICEN LOS INDICADORES OFICIALES SOBRE LA ACTIVIDAD
El panorama de la industria requiere, de todos modos, observar distintos indicadores y no solamente la cantidad de empresas o puestos de trabajo.
Uno de los datos oficiales más recientes disponibles es el de utilización de la capacidad instalada de la industria manufacturera. Según el INDEC, en junio de 2026 se ubicó en 59,1%, por encima del 58,9% registrado en junio de 2025. El indicador mide qué proporción de la capacidad productiva disponible está siendo utilizada por las empresas.
El dato muestra que la situación industrial no puede resumirse exclusivamente en una caída generalizada de la producción: la capacidad utilizada fue ligeramente superior a la del mismo mes del año anterior, aunque eso no permite por sí solo determinar la evolución de empresas, empleo, rentabilidad o inversiones.
Además, el próximo informe del INDEC correspondiente al Índice de Producción Industrial Manufacturero de julio de 2026 estaba previsto para el 8 de septiembre, por lo que al momento de la jornada encabezada por Kicillof todavía no estaban disponibles oficialmente esos resultados.
MAGARIO Y GHI TAMBIÉN APUNTARON CONTRA EL GOBIERNO NACIONAL
La vicegobernadora Verónica Magario coincidió con el diagnóstico de Kicillof y señaló tres factores que, a su entender, están golpeando particularmente al sector: los costos de producción, la apertura de las importaciones y la caída del consumo.
“Tenemos que plantear un cambio profundo en nuestro país para recuperar la industria, el empleo argentino y el futuro de nuestro país”, sostuvo.
El intendente de Morón, Lucas Ghi, también defendió el rol de la industria dentro de la estructura económica y social argentina.
“Para nosotros no existe un modelo de país fructífero sin industria”, afirmó Ghi, quien planteó que el empleo debe funcionar como uno de los principales ordenadores sociales y destacó las políticas provinciales destinadas a acompañar a las empresas bonaerenses.
EL SECTOR EMPRESARIO TAMBIÉN PLANTEA SUS PROBLEMAS
La jornada tuvo una particularidad: no se trató solamente de un acto político del Gobierno bonaerense, sino de un encuentro que reunió a dirigentes de numerosas cámaras industriales y empresariales.
Entre los participantes estuvieron representantes de ADIMRA, UIPBA, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, Fundación ProTejer, CIFRA, CGERA, la Cámara de la Industria Cervecera, la Cámara de la Industria del Calzado y la Asociación Bonaerense de la Industria Naval, entre otras entidades.
La presencia de distintos sectores permitió poner sobre la mesa problemas que exceden la discusión entre Nación y Provincia. La industria viene atravesando debates relacionados con costos internos, presión tributaria, nivel de consumo, importaciones, financiamiento, competitividad y acceso a mercados externos.
En los días previos al Día de la Industria, la Unión Industrial Argentina había analizado precisamente cuestiones vinculadas con la situación productiva, los saldos tributarios a favor de las empresas y la política comercial de Estados Unidos. La entidad también destacó el papel de la industria en la generación de empleo, desarrollo tecnológico y crecimiento económico.
UNA FECHA CON MÁS DE CUATRO SIGLOS DE HISTORIA
La elección del 2 de septiembre como Día de la Industria tiene un origen histórico que se remonta al período colonial.
Según la Unión Industrial Argentina, la fecha recuerda la primera exportación de manufacturas realizada desde el puerto de Buenos Aires en 1587, cuando productos locales fueron enviados hacia Brasil. Desde 1941, el 2 de septiembre es utilizado para homenajear a quienes integran el entramado industrial argentino.
La fecha se convirtió con el paso de las décadas en una oportunidad para discutir el presente y el futuro de la producción nacional. Los actos realizados en distintos momentos históricos muestran que la discusión sobre el papel de la industria en el desarrollo argentino atraviesa gobiernos y modelos económicos muy diferentes.
Durante la jornada de Morón, esa discusión volvió a aparecer, pero atravesada por una fuerte disputa política entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense.
KICILLOF PLANTEÓ UNA REINDUSTRIALIZACIÓN
Hacia el cierre del encuentro, Kicillof reconoció que revertir el escenario que describe como un proceso de desindustrialización no sería inmediato.
“Va a llevar tiempo y esfuerzo”, advirtió.
Sin embargo, sostuvo que la situación puede modificarse mediante políticas destinadas a fortalecer las capacidades productivas nacionales.
“Tenemos un Gobierno nacional que va a contramano de lo que dice todo el planeta. Revertir esta situación para la industria va a ser difícil y va a llevar tiempo, pero podemos hacerlo si tenemos políticas inteligentes, soberanas, que industrialicen”, afirmó.
El gobernador agregó que esas políticas deberían establecer asociaciones internacionales de acuerdo con los intereses argentinos y tener como principal destinatario al conjunto de la sociedad.
La jornada del Día de la Industria dejó así planteada una de las principales discusiones económicas de la Argentina actual: qué lugar debe ocupar la producción industrial dentro del modelo de desarrollo del país. Para Kicillof, el rumbo del Gobierno de Milei conduce a una reducción deliberada de ese papel; para el oficialismo nacional, en cambio, la apertura económica y las reformas implementadas forman parte de un proceso destinado a modificar las condiciones estructurales de la economía.
La disputa, lejos de quedar limitada a los discursos del Día de la Industria, continuará atravesando a las empresas, los trabajadores y las provincias con mayor peso manufacturero, entre ellas Buenos Aires.





