FIN DE SEMANA LARGO: MÁS DE UN MILLÓN DE TURISTAS VIAJARON, PERO EL GASTO CAYÓ 6,3%
19 agosto, 2026El feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín movilizó a 1.074.171 turistas en todo el país y generó un impacto económico directo de $245.907 millones. Sin embargo, el consumo mostró una fuerte retracción: las estadías fueron más cortas y el gasto diario cayó en términos reales frente a 2023.
El último fin de semana largo volvió a mostrar una de las principales características que atraviesa al turismo argentino durante 2026: la cantidad de personas que viajan se mantiene elevada, pero quienes pueden hacerlo reducen el tiempo de permanencia y controlan cada vez más sus gastos.
De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín viajaron 1.074.171 turistas por distintos destinos del país. En total, el movimiento generó un impacto económico directo estimado en $245.907 millones.
La cantidad de viajeros fue 24,2% superior a la registrada en 2023, último año en el que el feriado del 17 de agosto tuvo una comparación equivalente como fin de semana largo. Sin embargo, el incremento en la cantidad de turistas no se tradujo en un mayor nivel de consumo.
MENOS DÍAS Y MENOS GASTO
Uno de los datos más significativos del relevamiento está relacionado con la duración de los viajes. La estadía promedio fue de dos días, frente a los 2,3 días registrados en 2023. Esto representa una reducción cercana al 13%.
Al mismo tiempo, el gasto diario promedio alcanzó los $114.464 por visitante. Medido a precios constantes, es decir, descontando el efecto de la inflación, el desembolso fue 13,2% inferior al de 2023.
La combinación de ambos factores explica el resultado final: el gasto total cayó 6,3% en términos reales respecto del mismo feriado de 2023, pese a que hubo un 24,2% más de turistas.
El comportamiento muestra un cambio en los hábitos de los viajeros. Las escapadas son cada vez más cortas, las reservas tienden a concretarse cerca de la fecha y los turistas seleccionan con mayor cuidado en qué actividades y servicios gastar.
LOS DESTINOS MÁS ELEGIDOS
El movimiento turístico fue dispar según las regiones. Los destinos que lograron combinar eventos, nieve, naturaleza, termalismo y propuestas culturales o deportivas fueron los que registraron mejores niveles de ocupación.
En Bariloche, la ocupación se acercó al 100% en el casco urbano, impulsada por las nevadas y la Fiesta de la Nieve. En Ushuaia, en tanto, alcanzó el 81%.
En Jujuy, la ocupación hotelera llegó al 83%, favorecida por distintas actividades, entre ellas el Toreo de la Vincha, un recital de La Renga y las celebraciones vinculadas con la Pachamama.
Santiago del Estero también tuvo un importante movimiento turístico: el conglomerado Capital-La Banda llegó al 100% de ocupación, mientras que Termas de Río Hondo mantuvo una elevada demanda.
Entre Ríos mostró resultados positivos en distintos destinos. Villa Elisa alcanzó un 86% de ocupación y Federación llegó al 65%, con visitantes atraídos por propuestas gastronómicas, culturales y deportivas.
EL TURISMO EN MENDOZA Y BUENOS AIRES
En Mendoza, las reservas promediaron el 60% y la provincia recibió 55.751 turistas durante el fin de semana largo. Entre los puntos con mayor movimiento se destacaron Potrerillos, Malargüe, Uspallata y la Zona Este.
En la provincia de Buenos Aires, el comportamiento fue más heterogéneo. Tandil alcanzó una ocupación hotelera del 90% y recibió más de 10.000 turistas, mientras que en la Costa Atlántica los niveles fueron considerablemente más moderados.
Mar del Plata y Pinamar se ubicaron entre el 45% y el 47% de ocupación, mientras que Villa Gesell tuvo entre sus principales atractivos la realización de ChocoGesell.
El contraste entre los destinos serranos y la Costa Atlántica refleja, en parte, la preferencia por viajes más breves y propuestas cercanas, especialmente entre quienes buscan reducir los costos de alojamiento, transporte y alimentación.
EL BALANCE DEL TURISMO EN 2026
El fin de semana largo de agosto se produjo en un año que ya acumula siete períodos de descanso extendido.
Según el relevamiento citado por CAME, durante esos siete fines de semana largos viajaron 11.448.694 turistas, con una estadía promedio de 2,4 días y un gasto diario promedio de $110.300. El impacto económico acumulado llegó a $3,08 billones.
El dato permite observar una tendencia que excede a un solo feriado: el turismo interno continúa movilizando a millones de personas, pero el comportamiento del consumidor se encuentra condicionado por el nivel de ingresos y el costo de los servicios turísticos.
En ese contexto, un mayor número de viajeros no necesariamente implica un crecimiento equivalente para hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios. La reducción de las estadías y del gasto diario real limita el impacto económico que cada visitante genera en los destinos.
El balance del último fin de semana largo deja así una fotografía particular: más argentinos viajaron, pero gastaron menos en términos reales. El turismo mantiene su capacidad de movilización, aunque el consumo asociado a cada viaje continúa mostrando señales de ajuste.



