FAKE NEWS O CHAMUYO CRIOLLO
9 abril, 2026El programa de créditos hipotecarios PROCREAR de la época en la que Cristina Kirchner era Presidenta de la Nación era sorteado por la lotería nacional, a la vista de todo el mundo. Nunca había existido un gobierno con tamaña transparencia en este tipo de decisiones de Estado.
El gobierno de Milei, Caputo y Adorni armó un sistema de otorgamiento de créditos millonarios en dólares que benefició a no más de una veintena de funcionarios nacionales. A todo esto, el común de la gente tiene complicaciones severas para pagar el alquiler.
El ejercicio de comparar un modelo de país con otro no debe quedar atado a la idea de un partido de fútbol. No es cuestión de quién gana y quién pierde una discusión. En definitiva, debería tratarse de asumir lo que es o no conveniente para las mayorías. Se hace necesario dilucidar el verdadero significado de la transparencia y compararla con determinadas decisiones hechas para beneficiar exclusivamente a una nueva casta inventada por los actuales gobernantes. Los créditos mileistas han sido confeccionados exclusivamente para funcionarios libertarios. A imagen y semejanza de sus necesidades.
En el día a día de las conversaciones cotidianas de redes sociales o de la verdulería, asistimos a ver con claridad la doble vara de una porción importante de la clase media argentina. Se indignan de lo bueno que vivieron, aunque pensaban que era por mérito propio, y miran para otro lado respecto de las cosas malas que son capaces de hacer aquellos a los que decidieron acompañar con su voto. De hecho, en las elecciones legislativas nacionales de octubre del año pasado, en la Provincia de Buenos Aires, La Libertad Avanzó obtuvo un acotado triunfo, pero triunfo al fin. Más allá de tener en cabeza de lista a un renunciado acusado de narcotráfico como José Luis Espert. La doble vara es hipocresía.
En el año 2013 Axel Kicillof, siendo ministro de Economía de CFK, fue insultado en el Buquebus cuando regresaba de Uruguay junto a su esposa e hijos pequeños. El actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires y principal precandidato a presidente por el peronismo para el 2027, en aquel entonces viajó en transporte público. En contraposición, Manuel Adorni y su familia se tomó un jet privado pagado con la tuya, de mínima.
La credibilidad del Gobierno está en caída libre. No solamente por las encuestas, sino por la realidad deplorable de la economía de a pie de las clases trabajadoras. Esa realidad es manifestada en los móviles de televisión, ya sea en las estaciones de tren o en las paradas de colectivos.
La realidad parece imponerse a la larga o a la corta. La verdad es lo que se ve, se escucha, se toca, se huele y se siente en el cuerpo. El resto es una mezcla de fake news y chamuyo criollo.




